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AVISO
Se recuerda a los viajeros que traten de embarcar para viajes transatlánticos que existe un estado de guerra entre Alemania y su aliados de una parte y Gran Bretaña y los suyos de otra; que la zona de guerra incluye las aguas adyacentes a las islas británicas; que de acuerdo con el último comunicado facilitado por el gobierno imperial alemán los barcos que icen bandera de gran bretaña o cualquiera de sus aliados, corren peligro de ser construidos en dichas aguas y que los viajeros que naveguen en la zona de guerra en barcos de Gran Bretaña o de sus aliados lo harán bajo su propia responsabilidad.
EMBAJADA IMPERIAL ALEMANA
Washington, D.C.
22 de Abril de 1915 |
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El “Lusitania” fue construido en los astilleros John Brown, Clide de Escocia. Se boto el 7 de Junio de 1906, concluyendo el alistamiento el 7 de septiembre de 1907. En su primer viaje batió el record de la travesía y en el año 1908 alcanzó un promedio de 26,3 nudos durante 24 horas. Las características del barco eran las siguientes: Desplazaba 31.550 toneladas de arqueo bruto; la eslora era de 241 m; manga 26,8 m y un calado de 11 metros. Al momento de su botadura era junto con su gemelo el “Mauretania” el barco más grande del mundo. |
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Su planta motriz estaba compuesta por cuatro turbinas, que eran alimentadas por 25 calderas con un total de 129 hogares. El consumo diario de carbón era de 1.000 tn. a una velocidad de 25 nudos. El 13 de Septiembre 1907 (viernes), durante su segundo viaje, el “Lusitania” conquistó el gallardete Azul del Atlántico. a velocidad no era sólo el único orgullo del “Lusitania”. Las instalaciones y la decoración, en los estilos más diversos, era impresionante. Los comedores, las salas de estar, bibliotecas y camarotes eran de un lujo no conocido hasta entonces en un buque. La calidad del servicio era excelente, al menos para los pasajeros de primera clase, que pagaban 200 libras esterlinas para tal privilegio ( un camarote de tercera costaba solo 20 libras ). El buque podía transportar 563 pasajeros de primera clase, 464 en segunda y 1.138 en tercera. |
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Tenia una tripulación de 802 hombres. La seguridad también había sido bien cuidada, el buque tenia 15 mamparos transversales que dividían el espacio interno en 175 compartimentos estancos. El “Lusitania”, junto con su gemelo, empezó a operar como trasatlántico correo, efectuando un servicio semanal entre Liverpool y Nueva York hasta el verano de 1914, cuando el puerto de destino pasó a ser Halifax, Nueva Escocia. |
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Para la construcción del “Lusitania” el gobierno ingles aceptó conceder a la Cunard un préstamo de 2,6 millones de Libras esterlinas para construir dos grande trasatlánticos de lujo el “Mauretania” y el “Lusitania”, a condición de que estos rápidos buques, siempre fueran de propiedad británica y estuvieran a disposición del país en caso de guerra, para servir como transporte de tropas. Este hecho represento en el transcurso de la Primera Guerra Mundial, una doble consecuencia, que cabe considerar en cuanto a la materialidad de la perdida que tan gran unidad representaba y por otra parte en lo que a la motivación de la participación de los EE.UU. en la conflagración se refiere.
El último viaje del transatlántico “Lusitania” desde New York a Liverpool en una arriesgada zona en travesía por el Atlántico Norte, el temido por sus frías y peligrosas aguas Atlántico Norte, temido y muy respetado por todos los marinos y con el siempre recuerdo de la tragedia del “Titanic”. El último viaje del “Lusitania” comenzó el 1 de Mayo de 1915. En plena guerra europea los alemanes advertían del peligro de embarcar en buques con bandera o pabellón de una de las naciones enemigas a la gran Alemania bajo amenaza de ser hundido por uno de los también temidos U-boats germanos. |
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Atribuían a ello que navegaban en aguas internacionales con bandera enemiga y si se tenía constancia de que se trataban de transportes bélicos se estaría en disposición de atacar y hundir a estos buques. Se prevenía a todos los pasajeros o posibles pasajeros de no embarcar en estos navíos en riesgo de hundimiento.
EE.UU. seguía al margen de la guerra europea y el ambiente en Washington se cargaba cada vez más al anunciarse en los periódicos americanos: “A los viajeros que proyecten embarcarse en una travesía por el Atlántico, se les recuerda que existe estado de guerra entre Alemania y Gran Bretaña, y que los barcos de bandera británica pueden ser destruidos. Los pasajeros que viajen por la zona de guerra en barcos de Gran Bretaña o de sus países aliados, lo harán bajo su propia responsabilidad”. Pese a ello 188 ciudadanos con pasaporte norteamericano embarcaron a bordo del rápido “Lusitania”... 188 norteamericanos y una partida de 4000 cajas de municiones y material de guerra destinado a Gran Bretaña que no constaba de la declaración de carga del navío...
Sobre la suerte que correrían los pasajeros del transatlántico se preguntaban a uno y otro lado del Atlántico, el primer Lord del almirantazgo, Winston Churchill, junto con el jefe de la marina lord Fisher y varios asesores de inteligencia naval preparaban un informe a priori sobre un posible hundimiento de un gran transatlántico por parte de una potencia enemiga. Parecía como si todos esperaran alguna tragedia...¿crónica de una muerte anunciada? El embajador de Estados Unidos en Londres se preguntaba:”¿Qué hará el tío Sam si un transaltántico lleno de norteamericanos fuera volado en pedazos” y el propio rey Jorge V en audiencia con el coronel Edward House –enviado del presidente americano Woodsow Wilson- se pregunto premoritoriamente: ”¿Qué haría América si los Alemanes hundieran el “Lusitania”?
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El 7 de Mayo de 1915 el “Lusitania” o “Lucy” (como también se le llamaba) se aproximaba a la costa irlandesa, el capitán –William Turner- recibió un mensaje firmado por el vicealmirante Sir Henry Coke –desde Queenstown, Cork- que decía: “Submarinos en actividad a la altura de la costa meridional de Irlanda”.
El mismo día se envía otro aviso en el que se señalan submarinos alemanes en la zona sur del canal de Irlanda y al sur del faro de Coningberg , ese día habían sido avistados submarinos a 5 millas al sur de cabo Clear. Cuando recalaron en cabo Fastnet, a bordo se adoptaron las precauciones habituales que en esa época se empleaban al entrar en una zona peligrosa, como fue la de alistar los botes para se rápidamente arriados en caso necesario, doblar el servicio de serviolas y mantener constante comunicación radiotelegráfica con las estaciones de la costa irlandesa. Al unísono el U20 de la Marina alemana y al mando del comandante Walter Schwieger, en actividad desde el 30 de Abril de 1915 y de regreso a su base en Wilhelmshaven divisó el inmenso e inconfundible navío inglés. Pese a ello Schwieger no lo reconoció –dijo posteriormente que sólo divisó un “bosque de mástiles y chimeneas”-... cuando este se acercaba a Kinsale cambió de rumbo y le ofreció todo el costado al submarino, increíblemente en una absurda maniobra el “Lusitania” estaba invitando al U20 a que lo hundiera.
El blanco era perfecto... a sólo 365 metros del mismo el U20 abrió fuego con un solo torpedo de penetración media (tipo G) e hizo blanco en su costado de estribor. Los compartimentos estancos del buque no pudieron contener la increíble presión a la que entró el agua y se comenzó a hundir rápidamente. Curiosamente el capitán Turner había bajado la velocidad al llegar a esta zona de 25 nudos a 15 nudos debido a la niebla reinante y también desobedeció las órdenes dadas por el almirantazgo de navegar en zig-zag , cuando hubiera aviso de actividad submarina , debido a la desproporción entre estos buques y los submarinos (extremadamente lentos en comparación). De esta forma los comandantes de los U-Boats alemanes les era totalmente imposible fijar la posición del buque para su posterior hundimiento.
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En 20 minutos su proa había tocado el fondo marino a 100 metros de profundidad, en la superficie sus hélices, sus enormes hélices de cuatro pisos “bailaban” en el aire esperando y aguardando de fatal destino en el lecho marino.
No se pudieron arriar apenas los botes salvavidas y en un rápido hundimiento perecieron 1198 personas, de ellos 785 eran pasajeros y 125 niños...también aquí se entonó el: “las mujeres y los niños primeros”. Aún días después de su hundimiento seguía habiendo restos del naufragios en la zona y cadáveres... así lo atestiguó el 9 de Mayo del buque “St.Paul” quién recogió cuerpos inertes de tan horrorosa tragedia. |
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El barco, según las leyes de guerra, fue legítimamente hundido por el U20 alemán. Se tenía constancia que transportaba munición y material bélico, el barco iba armado con doce cañones camuflados de 12 pulgadas y cargas de profundidad. En 1913 fue llevado a dique seco en Liverpool para artillar el impresionante navío dejándolo habilitado para en un futuro llevar artillería pesada. Un detalle que no se debe de pasar por alto al lector es el que pese a que el U20 alemán sólo lanzó un torpedo se oyeron dos explosiones, una de ellas era la perteneciente al mismo torpedo pero la segunda explosión se debió sin duda alguna a la explosión concatenada de las municiones y explosivos que contenía en una de |
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sus bodegas ,con la mala fortuna de que el torpedo del U20 impacto contra esa precisa bodega...en el hundimiento del “Lusitania” hubo de todo...hasta mala suerte.
El investigador Colin Simpson asegura en su libro “Lusitania” que el almirantazgo inglés retiró la escolta armada del navío a pesar de saber que sería sin esta escolta, atacado por los submarinos alemanes. Parece que el “Lusitania” estaba siendo “vendido” a los alemanes con el oscuro propósito de hacer entrar en guerra a los americanos y poner la guerra de cara para los ingleses... el cálculo era equívoco, se pensaba que el “Lusitania” tardaría al menos entre dos y tres horas en hundirse, tiempo de sobra de evacuar el barco en los botes salvavidas y de ser auxiliado por lo buques próximos a la costa, pero el elegante transatlántico reventó y su hundimiento se precipitó en sólo veinte escasos minutos...El capitán Turner jamás recibió la notificación de que se le retiraba la escolta y el buque navegaba solo al amparo del cielo y de Dios. Si a ello le sumamos la orden de variar el rumbo ofreciendo así el costado de estribor al submarino la historia del “Lusitania” a todos nos comienza a sospechar a una tremenda confabulación para posiblemente hacer entrar a los americanos en la guerra...todo confluye en un mismo punto: la entrada en la guerra europea de Norteamerica y dar una dimensión mundial al conflicto “local” europeo. |
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Otros datos más hemos de sumar a toda esta historia...los registros del 7 de Mayo de 1915 desaparecieron de los archivos del almirantazgo... las únicas hojas perdidas de toda la guerra y en la naviera propietaria ni rastro, parecía como si a la Cunard no le constara que su joya transatlántica se había hundido... En investigaciones posteriores pudimos comprobar como una parte de su carga la formaban: municiones de fusil y cañón más una buena suma de explosivos que hacían la bonita suma de 2000 Tn. de material bélico con destino en el frente “aliado” de Europa.
Se quiso explicar de muchas formas el hundimiento del “Lusitania”, entre ellas que el barco tenía un defecto de fabricación y los motores y maquinarias ocupaban demasiado espacio debiendo ser almacenado el carbón que movía sus hélices en los compartimentos que no eran destinados a tal fin, de forma que al irse consumiendo el carbón se |
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dejaba una nube inflamable de polvo de carbón que con la ignición de la explosión hizo explotar estas “extrañas” formaciones de nubes inflamables.
Nadie aclaró tampoco la actitud negligente de los ingleses, en el sentido de hacer navegar un buque de pasajeros, en una zona de guerra, con un cargamento de explosivos a bordo a sabiendas de que el servicio de espionaje alemán poseía estos datos ya que durante el preparativo del viaje del “Lusitania” a Europa, los muelles del puerto de Nueva York estaban sobrecargados de espías germanos revisando hasta lo obsesivo la carga del elegante buque. Un agravante más se suma a todo este cúmulo de circunstancias que no es más que Alemania el 7 de febrero del mismo año había declarado “la campaña sin restricciones contra el comercio enemigo” y al “Lusitania” con su carga, con la bandera que enarbolaba su mástil mayor y por el acuerdo que tenía con el gobierno inglés debido al préstamo en la construcción del buque, se le consideraba como un enemigo potencial. |
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El misterio quedó desvelado cuando el Dr. Robert Ballard, descubridor del mítico “Titanic” y fabuloso oceanógrafo sumergió su moderno equipo a 96 metros de profundidad y exploró detenidamente –pese a la más absoluta oposición de las altas instancias británicas (¿por qué tanto miedo a que se explorase el pecio hundido?)- el casco del buque. Observó que el costado de estribor del “Lusitania” y la parte inferior había sido destruida por una explosión de dentro a fuera de la nave, es decir, una explosión interior, proveniente de dentro del buque, ¿qué significa esto? Pues que la carga explosiva de material bélico que transportaba fue detonada por la explosión del torpedo provocando una tremenda explosión que reventó de la bodega interna hacia el exterior el casco del hermoso buque originando un boquete por el que el agua entró a presión vertiginosa y originó su más que rápido hundimiento. Hemos de tener muy en cuenta que el torpedo lanzado por el U20 no tenía carga explosiva como para originar tan terrible daño en el caso del buque.
A veinte kilómetros de distancia de la costa irlandesa, en la Old Head Kinsale, al sur de Cork, descansa el buque de la Cunard Steam Ship Co. A las 14:33 minutos se certificó su total hundimiento, su tragedia y el comienzo de su misterio. |
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El elegante buque conquistador de la mítica línea azul que se otorga a los buques más rápidos en cruzar el Atlántico ya no era más que un sueño en el recuerdo. Sus competiciones con los navíos alemanes, sus 203 metros de longitud y sus 25 nudos de velocidad máxima ya no eran más que un recuerdo...
El acero del “Lusitania” como lo era el del “Titanic” tiene su propia historia que contar tras casi un siglo de enterramiento en el fondo del mar. En Estados Unidos analizan la estructura interna del acero determinando que hay muchas inclusiones, aumentando la velocidad de barrido y disminuyendo los aumentos del microscopio, determinan que en el acero del “Lusitania” tiene muchas inclusiones de perdita y ferrita habiendo muchos puntos potenciales de debilidad en el acero. También encuentran sulfuro de manganeso, siendo muy quebradizo debido a que estas impurezas crean demasiadas zonas de debilidad en el acero del famoso trasatlántico inglés.
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Normalmente ese era el acero que se fabricaba a principios de siglo, era del mismo tipo que el utilizado para la construcción del “Titanic”, incluso atravesó circunstancias similares en su hundimiento como el compartir las gélidas aguas atlánticas tan perjudiciales para un acero de esa calidad. Era un acero que se producía en pequeños lotes, quizá de 70 toneladas mientras hoy se hace en lotes de 400 ton., en nuestra época actual se trataría de un acero de muy baja calidad. Hoy en día nadie construiría un barco con este material. Los científicos también sospechan que las muy bajas temperaturas (entre 2 y -2º Cº) hicieron que el acero se volviera aún más quebradizo.
Entre los día 4 y 10 de Mayo de 1.915 las temperaturas fueron especialmente bajas para aquella época del año. Se enfría una barra de acero hasta la temperatura que el agua tenía aquel día (1º Cº) para ser luego sometida a un fuerte y violento impacto. El trozo fracturado es enviado a otro laboratorio para que sea analizado por el científico Timothy Beicky –quién también analizó las muestras extraidas del “Titanic”. Las pruebas de Beicky determinan que las zonas frágiles que contenían el sulfuro de manganeso se volvieron aún más frágiles al someterlas a las bajas temperaturas del agua en aquel día de Mayo de 1.915. El campo de fractura muestra que el 90% de la superficie de los granos metalúrgicos se encuentra agrietado y quebradizo; las líneas de fractura provienen de los puntos débiles pudiéndose ver la manera en la que afecta al comportamiento del acero estas impurezas de sulfuro de manganeso.
El acero estaba lleno de agujeros... El acero en suma era de una calidad baja y también estaba especialmente proclive a provocar más daños del que se le suponía debido a estas modernas técnicas de hoy. Todo ello sumado a la explosión externa del torpedo y la interna de su carga hacen un cóctel perfecto para hacer añicos la banda de estribor de buque. |
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Al mando de la base naval de Queenstown, el vicealmirante Crookes ordenó que se enviaran todo tipo de embarcaciones hacía el lugar del siniestro. Los remolcadores “Stormcock” y “Warrior”, las chalupas “Brock” y “Bradford”, el “Indian Empire” y el “Julia”...pero todos llegaron demasiado tarde, tardaron más de dos horas en llegar. La mayoría de los gritos y lamentos se había apagado ya, las gélidas aguas atlánticas habían hecho su mella en los supervivientes y muy pocos se salvaron de esta nueva tragedia. Entre las víctimas de encontraban el multimillonario Vanderbilt, el empresario Frohman, el ingeniero Pearson y el comandante
Stackhouse. Un pasajero español llamado Vicente Egaña, que no sabia hablar ingles, trasladó en brazos por su propia cuenta a varias mujeres y niños hasta la cubierta de botes. Más tarde, y al desaparecer el buque, se arrojo al agua y finalmente fue recogido por uno de los botes en el que había muchas de las mujeres a quienes había salvado la vida. |
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El gobierno inglés prohibió durante mucho tiempo que el Lusitania fuera buceado, sobre todo encontrándose a una profundidad de 90 metros, la cual con los sistemas modernos no representa ninguna dificultad. Finalmente una expedición logró recorrer los restos, comprobando que el barco se encuentra entero y en la zona de proa, donde impactó el torpedo existe una gran parte del casco desfondado con claras muestra de estar la chapa retorcida hacia afuera y no hacia a dentro, lo que indica claramente que la razón principal del naufragio fue una detonación interna (la de la carga de explosivos) y no externa ( la del torpedo ).
Se encontraron una gran cantidad de restos de carbón esparcidos por el lecho marino, señal inequívoca que algo debió de abrirlos para que estos cayeran dándose la “casualidad” de que la Santa Bárbara del “Lusitania” (el lugar donde se almacenan la municiones en los barcos) se encontraba justo en el centro de los fortines de carbón, evidentemente tenemos todas las circunstancias y pruebas de afirmar que se produjo un impacto contra el buque en este lugar o muy cercano a él originándose una explosión casi inmediata que provocó el rápido hundimiento del navío inglés. |
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Un Triste Epílogo
El misterio del hundimiento del “Lusitania” parece haber quedado despejado, su resultado y sus consecuencias en la Historia, pero ¿qué es del “Lusitania” hoy?
El “Lusitania” del siglo XXI sigue “varado” a 96 metros de profundidad a 20 Kms. de la costa irlandesa, yace de costado y deja al descubierto sus heridas de guerra. Sufre el mismo mal que el “Titanic”, el mal del acero y está siendo lentamente devorado por las bacterias que se alimentan del hierro, una devastación lenta pero continua.
Más lamentable es el hecho de que todos comulguen con el respeto a los muertos en otros hundimientos famosos para que no se “profanen” sus restos con la recuperación de objetos y algún que otro regalo de cuantioso valor... De dejar en tranquilidad estas zonas con los pecios de estos elegantes buques hundidos, gritos que provienen con más fuerza de países como el Reino Unido, pero ¿qué hacen ellos por el “Lusitania”? Hasta hace muy poco tiempo ha sido utilizado como blanco para prácticas de tiro de su armada... triste final para una bella hoja en las páginas de la navegación inglesa. |
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| Es la Ley de la Guerra, la Gran Bretaña de primeros de siglo transgredió esa Ley y trató de enmascarar en un buque de pasajeros una importante carga de material explosivo y bélico para sus “aliados” ingleses. Cargado todo desde North River en Nueva York fue detenidamente espiado por el servicio alemán quién los comunicó al Alto Estado alemán desde donde se desvió al Ministerio de Guerra y se dio la orden de hundir todo buque con pabellón británico, en especial al “Lusitania”, el inconfundible “Lusitania”.
Sabedores de esta circunstancia se dejó al buque cargado de pasajeros transitar esa zona liberado de su escolta y ordenando desviar rumbo para mayor comodidad de blanco. El capitán Turner incumple la normativa antisubmarinos, las aguas gélidas del Atlántico transforman en frágil el casco del navío y un torpedo de tipo G (escasa penetración) impacta cerca de cerca de la Santa Bárbara del buque originando una macro explosión que precipitó de forma increíble su hundimiento... tras ello los americanos declaran la guerra a Alemania y estalla la Primera Guerra Mundial, Europa arde en una lucha fratricida originada por la siempre soberbia humana que prefirió sacrificar más de un millar de personas en pro de un aliado que decantara el conflicto bélico...
Es la mezquindad humana de la que ya hemos tenido en el pasado siglo XX pruebas suficientes de cuan lejos puede llegar la misma. Esperemos que historias como esta no se vuelvan a repetir y este planeta nuestro sea lo que todos deseamos que sea: un lugar de Paz donde poder vivir. |
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Una ventana del Lusitania.
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William Turner, capitán del Lusitania.
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Mastil del Lusitania.
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Imagen del hundimiento del Lusitania.
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Este reportaje ha sido publicado en la Revista Digital Angulo 13 en el mes de febrero de 2008 con la expresa autorización de su autor. |
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