LA SANGRE DE JAVIER
“Con los últimos acordes del himno nacional ya se duerme santa clara sobre la ciudad. Y aquel 77 colgado en la pared que acababa derramando la sangre de Javier…”. Estos son los primeros versos de la estupenda “Canción de cuna”, composición musical del cantautor canario, residente en Madrid, Agustín Ramos. El cantante hace un recorrido cronológico a lo largo de la canción, partiendo desde aquel fatídico lunes 12 de diciembre de 1977, día de la muerte de un estudiante grancanario residente en Tenerife y matriculado en la carrera de biología en la universidad de La Laguna, isla de Tenerife, Islas Canarias. Ramos retrata, en lo que considero un excelente tema musical, toda una época -la de la transición política de un estado español franquista a la democracia- plagada de lucha, sufrimiento, sueños y esperanza ,y empañada con hechos tan tristes como el que nos ocupa en el presente artículo: el asesinato del estudiante canario Javier Fernández Quesada, de 22 años, aquel gélido día de finales de 1977.Hoy ,treinta años después ,aún no hemos encontrado una explicación medianamente creíble a la pérdida de una joven vida. |