Daniel Olivera.
 

LAS SOMBRAS DEL WINDSOR

Eran las 23:08 minutos de la noche del 12 de febrero de 2005,cuando la alarma contra incendios del edificio Windsor de Madrid -un coloso de 106 metros de altura y 32 plantas, situado en pleno centro financiero de la capital española- alerta a los vigilantes de seguridad de guardia en el inmueble. Desplazados a un despacho de la planta 21, correspondiente al origen de la alarma, y en vista del cariz que estaban tomando los acontecimientos, deciden avisar  a los bomberos.

Cuando éstos llegan -sólo cuatro minutos después de la llamada- el fuego se ha ido extendiendo, alcanzando ya importantes proporciones. Sobre las 00:45 horas, los mandos de los bomberos se dan por vencidos y ordenan la evacuación completa del edificio, ante el peligro de derrumbe. Finalmente a la una de la madrugada del día 14, se da por extinguido el incendio del célebre rascacielos madrileño.

En los primeros días, bomberos y policía apuntan a un cortocircuito como origen del incendio, extremo que aún hoy no ha podido ser confirmado. Lo único seguro es que el siniestro se origina en el despacho 2109 de la planta 21, consecuencia de un único foco.

Pero la sorpresa, la gran bomba informativa estallaría una semana después, cuando todas las televisiones dan a conocer un video que deja boquiabierto a todo el mundo, grabado por un matrimonio catalán de visita en la capital del estado y que se alojaba a 200 metros del Windsor. Las imágenes muestran dos figuras, o que parecen ser personas desplazándose por una de las habitaciones de la planta 14  del edificio cerca de una ventana. Una porta, presumiblemente una linterna. Ambas parecen llevar casco, trajes especiales y radiotransmisores. En un primer momento podría pensarse que las citadas siluetas correspondían a operarios del cuerpo de bomberos, pero éstos abandonaron el edificio en llamas sobre la una de la madrugada, mientras que las sorprendentes imágenes fueron recogidas después de las tres. Hay otro video en el que se observan varias ventanas iluminadas.

Un tercero nos muestra cómo se encienden las luces de toda una planta. Las primeras hipótesis buscan una explicación racional a las enigmáticas sombras de la planta 14, hablándose de efecto óptico. Pero esta idea es rechazada por la policía científica, que después de examinar el video determina que no se trata de ningún efecto óptico. Las siluetas eran personas.¿Podría una persona aguantar las temperaturas dentro del edificio en llamas a la hora en la que se grabaron las imágenes?

 

Imagen del Windsor en llamas.


Los expertos no se ponen de acuerdo en ese punto. Unos aseguran que la temperatura era absolutamente insoportable y otros afirman que es posible si se cuenta con el equipo aislante adecuado, máxime teniendo en cuenta que las figuras deambulan varias plantas por debajo de donde se alcanzaron las más altas temperaturas.

¿Son pues, personas contratadas para retirar documentos valiosos? La empresa Deloitte, que tenía alquilada buena parte de las plantas del rascacielos, lo niega rotundamente.¿Fantasmas? La Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas se apresuró a negarlo asegurando que las sombras correspondían " a las de personas humanas y no a espectros".Lo cierto es que si dos personas hubieran querido entrar aquella aciaga madrugada de domingo a la torre habrían podido: una portavoz de la inmobiliaria Asón, propietaria del edificio, confirmó que esa noche había tres accesos subterráneos abiertos. Eso sí, habrían necesitado saltarse el cordón policial ¿Ladrones disfrazados de bomberos para saltarse sin problemas el control de seguridad? Quién sabe... ¿Sabremos algún día la verdad?

 

Columna de Opinión publicada en la Revista Digital Angulo 13 en el mes de marzo de 2008 con la expresa autorización de su autor.

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