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Alarmismo barato
Hace unos días recibí un inquietante mensaje de correo electrónico. Decía textualmente lo siguiente: "Es muy importante. Lo han pasado de la Dirección general de la policía y del Ministerio del Interior. No recojáis ningún móvil que encontréis y leed esto atentamente: Por determinadas ciudades españolas, incluyendo Madrid, Barcelona y Valencia, se están preparando atentados indiscriminados con los detonadores robados recientemente en "Grenoble" por E.T.A. El " modus operandi " es acompañarlos de unos gramos de dinamita e insertarlos en teléfonos móviles, llaveros, etc., que luego se abandonan por las calles. Tienen potencia suficiente como para arrancar una mano. Alertad al mayor número de personas que podáis".
Más allá del lógico temor que cualquier ciudadano de a pié pudiera tener por ser -ya sea de forma colateral- objeto de un atentado de E.T.A, lo que deben ustedes saber amigas y amigos lectores, es que el texto citado anteriormente se trata simplemente de una leyenda |
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urbana más; es decir, una historia que se repite una y otra vez, que pasa de boca en boca y de correo en correo, dando vueltas como una auténtica noria por todo el estado español, pero sin fundamento alguno ni visos de la más mínima credibilidad. Casi todas las leyendas urbanas vienen acompañadas de una moraleja y la de esta que nos ocupa podría ser que siempre hemos de estar vigilantes frente al terrorismo y sus consecuencias, porque todos podríamos como señalé antes, ser víctimas de una u otra manera. Otra interpretación, ya más personal de este humilde colaborador de ANGULO13, podría ser el interés por mostrar la imagen más descarnada de E.T.A -una organización armada capaz de atentar indiscriminadamente contra la vida de ciudadanos anónimos que no son ,en sí mismos ,objetivos de la banda-, con el fin de deslegitimar eventuales procesos de diálogo para la resolución del conflicto político y armado existente históricamente en el País Vasco, como hemos visto en los últimos tiempos a raíz de la famosa tregua declarada en marzo de 2006 y rota poco más de un año más tarde. Periodo éste, el de "alto el fuego", en el que determinados sectores políticos y mediáticos españoles se opusieron frontalmente a cualquier posibilidad de diálogo. |
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En cualquier caso, no estamos en disposición de asegurar la procedencia e intención de este envío masivo de correos electrónicos con esta temática -allá cada uno con su propia interpretación- ;lo que sí podemos aseverar es que se trata en todo caso, de una leyenda urbana, aunque esto no es algo que descubramos nosotros ahora; ya lo hizo hace tiempo nuestro compañero de la Cadena ser y del televisivo Cuarto milenio.
ALBERTO GRANADOS, investigador y escritor madrileño, autor de un excelente libro titulado "LEYENDAS URBANAS",y subtitulado "Entre la realidad y la superstición",en donde aborda -y desmonta- decenas de historias como la que aquí nos ocupa, en las que incluso esa falsa nota a la que nos hemos referido al inicio del presente artículo, tendría estampado un sello de la guardia civil, nada menos. Todo falso.

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