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Cristina AlvarezAna Ferrer

© Cristina Álvarez & Ana Ferrer


LAS CARAS DEL 20

(2ª parte)

PARA ACCEDER A LA PRIMERA PARTE DEL ARTÍCULO PUBLICADA EN EL MES DE ENERO DE 2009, PUEDES HACERLO DESDE AQUÍ.

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Desde el día que fuimos a Belmez hasta hoy y posiblemente durante algún tiempo más, hemos estado recibiendo criticas a consecuencia de nuestra opinión sobre éste fenómeno. Pero no hay que olvidar, queridos lectores, que sólo se trata de una opinión personal basada en nuestra experiencia y los hechos que vimos en Bélmez, ya que no disponemos de recursos para realizar un análisis científico a las supuestas caras.

Este hecho nos hace cuestionarnos la siguiente pregunta, ¿qué hay en Bélmez o qué temen realmente que digamos para que recurran a las amenazas?

No tenemos apenas recursos, pero si tenemos imaginación, así que tomamos las teorías que giran entorno a las caras, tanto las que dicen que es un misterio como las que dicen que es un fraude y comenzamos a buscar. Encontramos la casa que hicimos mención en el articulo de Enero, pero la casa guardaba más secretos de los que esperábamos.

A simple vista es solo una casa vieja, en ruinas donde ni las ratas tienen de qué alimentarse. Puertas que chirrían, ventanales soportados por otros muebles para que no entre el viento y escaleras que dan miedo pisar. Eso era todo, no habías caras, ni tan siquiera manchas, o al menos eso creíamos.

Bajo la presión del miedo, ya que estábamos algo sugestionadas por las leyendas que minutos antes nos contaron sobre esa casa, decidimos recorrer cada una de sus habitaciones para ir en busca de rostros en paredes y suelos.

Es común que en este tipo de investigaciones sucedan hechos inexplicables, normalmente debido a la propia sugestión, a pesar del escepticismo que podamos tener sobre el tema en particular.

Mientras dábamos vueltas por la casa, en una de las habitaciones del piso de arriba, sin intención alguna de sacar una foto, la cámara disparó sola. Posiblemente una de las dos rozamos el objetivo sin darnos cuenta ya que la estábamos sujetando con las manos, pero la foto que apareció en la cámara, curiosamente fue la siguiente:

- Podría decirse que la casualidad nos ayudó -


No le dimos importancia hasta que vimos la foto, ninguna nos habíamos fijado en esa especie de “cara”. Seguimos nuestra visita por la casa y cada vez resultó más fácil encontrar algún tipo de rostros u otras formas reconocibles por las paredes.

Justo en el suelo del patio, pudimos fotografiar lo que a nuestro parecer tenía forma de un esqueleto.

- Puede verse lo que parece un tórax y los huesos de los brazos -


Curiosas imágenes que cumplían los requisitos para transformar ésta aparentemente tranquila casa en objeto de investigación pero, ¿realmente éstas “apariciones” podrían tener un origen paranormal como así afirman con las caras de Bélmez?, ¿hay diferencias entre unas y otras?

No esperabamos encontrar otra casa como la de María, pero la casualidad nos hizo entrar en un pequeño cuarto donde las paredes guardaban más de una sorpresa. En un primer momento resulta difícil distinguir nada entre la penumbra del lugar, pero una vez que nuestros ojos se acostumbraron, vimos con asombro como un museo de imágenes salían por todas partes. Estaban ahí, delante de nuestras narices, y con una claridad pasmosa.

Todo era perfecto; una casa antigua y en ruina, leyendas escalofriantes y rostros en las paredes. Ya teníamos los ingredientes esenciales para cocinar un buen artículo de misterio que posiblemente podría ser mucho mejor que las caras de Bélmez. Todo resultó muy fácil.

Amigos lectores, para aclararos y contaros la parte que no suelen contar en determinadas historias con sucesos paranormales es que ese pequeño cuarto en el que encontramos las caras, no era nada más y nada menos que un baño. Un pequeño cuarto, sin ventanas, con tan solo un pequeño vater , y con los años que tiene la casa y el tiempo que lleva sin que nadie la habite, lo más normal es que aparezcan manchas de humedad. Tan solo hay que querer buscar caras.

Y es que con ésta demostración, dejamos muy claro nuestra opinión sobre Bélmez y muchos otros casos que hacen del misterio un auténtico sensacionalismo. El autentico trabajo duro de investigación que muchos profesionales llevan a cabo durante toda su vida, queda manchado y descalificado con cosas como ésta. Estamos seguras de que si hubiésemos dicho que éstas caras son auténticas, muchas personas lo creerían sin cuestionarse nada. Pero no estamos aquí para reírnos de vosotros. Si hubiésemos seguido adelante con ésta historia, posiblemente ésta casa se hubiese convertido en un museo del misterio. Pero estas fotos hablan por sí solas.

 

- La primera imagen que hicimos con aceite -


 

- Dándole un poco más de sombra al tórax -


 

Un poco de aceite e imaginación y ya tenemos nuestras caras. Es fácil crear una historia, pero más fácil es engañar a la gente que necesita creer.

Por último sólo queremos dejar claro dos cosas:

La primera, éste artículo es tan sólo nuestra visión de lo que para nosotras son las caras de Bélmez.

Y la segunda; no todas las caras han sido creadas por nosotras, algunas han sido producto de la casualidad y las manchas de humedad, lo que no quiere decir que sean misteriosas. “Vemos lo que queremos ver”.

 

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Este artículo ha sido publicado en la Revista Digital Angulo 13 en el mes de febrero de 2009 con la expresa autorización de su autor.

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