Héctor Pérez Fajardo

© Héctor Pérez Fajardo

Coordinador del espacio televisivo de Sucesos “Código Abierto” (Televisión Canaria)


Canarias una vez más ha sentido en sus carnes el azote de la sinrazón y del salvajismo más abominable. Todas las miradas se han dirigido al unísono a las Islas, como cuando se escucha y siente un espantoso clamor. Las principales cadenas nacionales han abierto sus espacios informativos narrando estas terribles noticias, dejando al ciudadano de a pie en un horrible estupor.

El odio sin sentido se ha cobrado cinco víctimas en esta Comunidad. Además, la aparición de un sexto cadáver calcinado en el municipio tinerfeño de El Sauzal podría aumentar la lista de homicidios, aunque las investigaciones aún permanecen abiertas para determinar si se trató de una muerte violenta o de un simple accidente.

Sé perfectamente que al redactar un artículo se debe intentar salvaguardar la opinión personal del que lo escribe, con el fin de intentar ser lo más objetivo posible. Sin embargo, no puedo sino confiar en que estos hechos movilicen a la población isleña, que no puede dejar pasar algo así sin clamar ante las instancias necesarias que no estamos dispuestos a llorar otro muerto más, que el cansancio ya se ha adueñado del lugar donde se aloja la paciencia, por ello, calles deben ser testigos de nuestra indignación.

Ratas de las noches capitalinas

 A los políticos de turno se les llena la boca asegurando por activa y por pasiva que Canarias es un lugar seguro para vivir y visitar, ante estas afirmaciones no faltan voces contrarias, que a la vista de estas noticias, parece que no les falta razón.

En el último mes, en Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria, dos jóvenes han perdido la vida después de dos peleas callejeras, aunque más que reyertas parecen acercarse más a viles asesinatos, donde las víctimas carecieron de cualquier posibilidad de defensa. El caso más trágico, sin ánimo de establecer una comparativa, fue el del joven Iván Robaina. Este chaval, de 19 años de edad, fue brutalmente asesinado supuestamente por los golpes propinados por cuatro jóvenes en una conocida zona de ocio de Las Palmas.

_Castillo de San Andrés, donde se halló el cuerpo sin vida del joven tinerfeño asesinado _


 

La muerte de “Memo”, el resultado de la más sucia cobardía

El primer suceso al que haré referencia fue el ocurrido durante la madrugada del pasado 30 de noviembre. Se celebraban las fiestas del barrio de San Andrés en Santa Cruz de Tenerife. Una orquesta amenizaba la velada en la plaza cercana a la pequeña iglesia. De pronto, uno de los músicos paró de tocar, ya que se había organizado una pela muy cerca del escenario. Eran las 04.30 horas y varios vecinos alertaron al Centro Coordinador de Emergencias (Cecoes) 112, ya que la disputa comenzó a tomar tintes dramáticos, cuando se convirtió en multitudinaria. De inmediato, varias personas que supuestamente habían iniciado la disputa huyeron de la zona y se introdujeron en un vehículo. R.G.C.C., un joven de 34 años de edad, se acercó la zona, ya que varias personas agredidas eran amigos suyos, por lo que trató de anotar la matrícula del coche en el que se marchaban.

Con el fin de acortar el camino decidió tomar un atajo hasta el llamado Castillo de San Andrés. Al llegar a esta zona, el joven se dio cuenta que se había quedado solo, mientras los cuatro implicados trataban de huir.

En un intento de cortarles la salida y poder anotar su matrícula, este hombre se colocó en la trayectoria del coche e hizo que uno de los jóvenes que se encontraba dentro saliera del mismo. Sin mediar palabra le propinó un fuerte golpe en la cabeza, que le ocasionó una hemorragia cerebral. La muerte le sobrevino rápidamente, mientras sus supuestos homicidas huían del barrio.

La Policía Local de la capital tinerfeña encontró el cuerpo del joven y los sanitarios realizaron durante 45 minutos maniobras de reanimación que finalmente no resultaron exitosas.

De inmediato, los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional se encargaron de las investigaciones, que no tardaron mucho tiempo en dar sus frutos e identificar a los presuntos responsables de la muerte del joven “Memo”, sobrenombre con el que se le conocía en la zona.

Días después todos ellos fueron detenidos e internados en prisión a la espera de juicio. Dos de los acusados se entregaron a las autoridades, mientras que el resto fueron arrestados gracias a los datos que aportaron estas personas.


_ Concentración por la muerte de Iván _


Iván, la segunda víctima de las calles.

Pocos días después, el 7 de diciembre, Iván Robaina decidió salir a disfrutar de la noche junto a su grupo de amigos. Después de salir de una discoteca próxima a la calle peatonal Franchy Roca, cuatro jóvenes con evidentes síntomas de haber consumido estupefacientes se les acercaron y comenzaron a pedirles dinero.

Uno de los amigos de Iván discutió con uno de los jóvenes, hecho que motivó la actuación de Robaina con el fin de poner paz en la disputa. Lamentablemente, este hecho significó su condena de muerte.

Uno de los agresores le golpeó con rapidez en uno de sus miembros inferiores, que hizo que cayese al suelo. Segundos después, cuando Iván se encontraba de rodillas y trataba de levantarse, recibió el segundo golpe, que en esta ocasión fue fatal, una patada propinada en su cabeza le partió el cuello y le provocó el óbito de manera instantánea, provocando su caída inerte al suelo.

Siguiendo el mismo modus operandi que en el caso anterior, estos jóvenes emprendieron la huida, sin cerciorarse siquiera del estado en el que habían dejado al agredido.

Muy poco después, la zona se llenó de coches patrullas y ambulancias, aunque nada se pudo hacer por la vida de Iván. Una vida arrebatada sin compasión alguna. Los efectivos policiales no tardaron mucho en localizar a los supuestos asesinos, logrando detener a dos de ellos esa misma noche, mientras que los otros dos fueron arrestados al día siguiente.

Los vecinos de la ciudad no salían de su asombro por la brutalidad vivida en sus calles el día anterior. Pero la sensación de impotencia e incomprensión aún sería mayor el día en que estos personajes fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial competente.

Pocos días más tarde, los supuestos autores de los hechos, Benjamín González Alonso, Acaymo Santana Travieso, Isidro Bolaños Gómez y Oliverio Hernández Guillén, fueron llevados ante el juez que estudia su caso.

 

_ Palacio de Justicia de Las Palmas, lugar donde fueron puestos a disposición los cuatro detenidos por el asesinato de Iván Robaina _


A su llegada, sus familiares los recibieron poco menos que como si fuesen héroes con los que se estaba cometiendo una injusticia. Todos ellos poseían antecedentes policiales y en estos momentos permanecen internados en la prisión de Salto del Negro a la espera de que se celebre el juicio contra ellos acusados de un delito de asesinato.

No tardaron las muestras públicas de repulsa, como la vivida ante la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), lugar donde estudiaba el joven asesinado, o la convocada frente a la fuente luminosa en la capital grancanaria. Asimismo, los políticos de turno salieron al paso del suceso asegurando que la ciudad es un lugar seguro, aunque el vecino de a pie ya no lo ve así.

Desnuda y en el fondo de un estanque

El pasado 10 de diciembre, un hombre de 76 años de edad telefoneó a la Guardia Civil para denunciar la desaparición de su pareja en el municipio tinerfeño de Arico. De inmediato, los efectivos de este cuerpo de seguridad acudieron a la vivienda de esta persona, que les facilitó los datos de esta mujer de 71 años.

Las primeras pesquisas se centraron en la relación que mantenía esta persona con la desaparecida, que según pudo averiguar la Benemérita, no eran del todo cordiales. De hecho, según parece, la mujer había hecho una maleta para marcharse de la casa que compartían poco tiempo antes de desaparecer.

Tras rastrear las zonas cercanas, los agentes decidieron explorar un pequeño estanque que se encontraba muy cerca de la vivienda. Tristemente, estas sospechas se confirmaron y el cadáver de la mujer fue hallado en el fondo del embalse completamente desnuda.

Por ello, un equipo del programa de sucesos Código Abierto, de la Televisión Canaria, se trasladó a la zona y pudo comprobar como la pareja de la mujer se encontraba en el lugar e intentaba colaborar con los agentes, que ya no tenían duda de que estaba detrás de la muerte de esta señora.

Tras analizar el cadáver se comprobó que este había sufrido un fuerte golpe en la cabeza realizado presuntamente con un objeto contundente, que también pudo ser hallado en el fondo de dicho estanque.

Finalmente, abrumado por los indicios que apuntaban a él, este hombre confesó ser el autor de la muerte de la mujer, pasando a disposición de la Guardia Civil.

Otra anciana con la cabeza destrozada

Dos días después de este suceso, esta vez en el barrio de El Goro, en Telde (Gran Canaria) aparecía con el cráneo destrozado por varios golpes una anciana de 80 años.

Según informó el portal web www.canariasaldia.com “Los bomberos de Telde se personaron en el domicilio alertados por el representante del centro de ancianos al que la pareja estaba a punto de trasladarse. Tras presentarse en el domicilio del matrimonio y comprobar que ninguno le abría la puerta, decidió alertar a los servicios de emergencia”. Los bomberos fueron los primeros en encontrase esta dantesca escena. La pareja que vivía en esta casa estaba tendida en el suelo sangrando, ambos con golpes en la cabeza. La mujer presentaba unas heridas más graves que ya le habían ocasionado la muerte. El hombre, por su parte, tenía diversos golpes y fue ingresado en el área de urgencias de un hospital capitalino.

Según aseguraron varios vecinos, la pareja no se llevaba del todo bien y discutían constantemente. Además, en la vivienda no se encontraron evidencias de que se hubiera producido un robo, por la primera línea de investigación fue que se estaban enfrentado a un nuevo caso de violencia de género.

Sin embargo, pocos días después un vecino del barrio era arrestado por estos hechos, aunque finalmente fue puesto en libertad, ya que no existían pruebas que lo relacionasen con el asalto. Hasta la fecha aún no se ha aclarado lo sucedido, ya que se espera a la recuperación del anciano para que pueda prestar declaración.


_ Costa de arrieta (lazarote) donde se encontró el cadáver de Expedita _


 

Una vida caótica, una muerte salvaje

 Volviendo atrás en el tiempo, y sin seguir un orden preciso en esta ocasión, nos remitimos al pasado 7 de diciembre. En esta ocasión, un pescador de Arrieta, un pequeño pueblo al norte de Lanzarote, encontró el cuerpo de una mujer maniatada flotando en una zona muy cercana a la costa.

Tras alertar a las autoridades, el cadáver fue rescatado y llevado ante el médico forense, con el fin de que se le fuera practicada la autopsia para determinar las causas del fallecimiento.

Tras recabar los datos necesarios, se pudo determinar que se trataba de Expedita Santana Guerra, una toxicómana grancanaria de 34 años de edad que malvivía en Lanzarote desde hacía algunos años, pernoctando en distintas zonas frecuentadas por vagabundos.

Según las investigaciones de la Policía Nacional, que se encarga de las diligencias, todo parece indicar que la víctima fue recogida en alguna zona de la Isla con el fin de que su homicida mantuviese relaciones sexuales con ella. Posteriormente, por causas que aún se desconocen, fue agredida brutalmente en la cabeza y garganta (en base a las lesiones que presentaba su cuerpo). Todo parece indicar que falleció por asfixia.

Poco después, el asesino se deshizo del cuerpo arrojándolo al mar, donde finalmente fue encontrado.

Hasta el momento, nadie ha sido detenido, aunque los agentes encargados de la investigación manejan información fiable que podría facilitar la localización y detención del autor de los hechos.

Calcinado en un vehículo

 Este último caso aún carece de los elementos necesarios para asegurar sin género de dudas que se trata de un homicidio. Los agentes de la Unidad Judicial de la Guardia Civil investigan desde el pasado 10 de diciembre la aparición de un cuerpo calcinado en el interior de un vehículo en el municipio tinerfeño de El Sauzal.

El suceso se desencadenó cuando los servicios de emergencias fueron alertados por un incendio que se había declarado en una zona de espesa vegetación en el norte de la Isla. Tras sofocar las llamas, los bomberos y la Guardia Civil comprobaron que las llamas se iniciaron en el interior de un vehículo, que según parece, servía de alojamiento para esta persona, de la que aún no ha trascendido su identidad.

El cadáver estaba completamente desfigurado por la acción del fuego, por lo que los servicios forenses tratan de lograr obtener su filiación a marchas forzadas.

En los momentos en que redacto estas líneas, tan solo tres de estos casos han podido ser resueltos. Sin embargo, las investigaciones policiales siguen su curso y existe la certeza de que pronto podrán ser cerrados. Aún así, este último mes ha sido terrible (no se me ocurre un calificativo mejor), que no puede sino empujarnos a una seria reflexión sobre lo que está ocurriendo y queda por ocurrir en estas Islas que aún merecen la consideración de Las Afortunadas… ¿o ya no es así?

 

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Este artículo ha sido publicado en la Revista Digital Angulo 13 en el mes de enero de 2009 con la expresa autorización de su autor.

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