A su llegada, sus familiares los recibieron poco menos que como si fuesen héroes con los que se estaba cometiendo una injusticia. Todos ellos poseían antecedentes policiales y en estos momentos permanecen internados en la prisión de Salto del Negro a la espera de que se celebre el juicio contra ellos acusados de un delito de asesinato.
No tardaron las muestras públicas de repulsa, como la vivida ante la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), lugar donde estudiaba el joven asesinado, o la convocada frente a la fuente luminosa en la capital grancanaria. Asimismo, los políticos de turno salieron al paso del suceso asegurando que la ciudad es un lugar seguro, aunque el vecino de a pie ya no lo ve así.
Desnuda y en el fondo de un estanque
El pasado 10 de diciembre, un hombre de 76 años de edad telefoneó a la Guardia Civil para denunciar la desaparición de su pareja en el municipio tinerfeño de Arico. De inmediato, los efectivos de este cuerpo de seguridad acudieron a la vivienda de esta persona, que les facilitó los datos de esta mujer de 71 años.
Las primeras pesquisas se centraron en la relación que mantenía esta persona con la desaparecida, que según pudo averiguar la Benemérita, no eran del todo cordiales. De hecho, según parece, la mujer había hecho una maleta para marcharse de la casa que compartían poco tiempo antes de desaparecer.
Tras rastrear las zonas cercanas, los agentes decidieron explorar un pequeño estanque que se encontraba muy cerca de la vivienda. Tristemente, estas sospechas se confirmaron y el cadáver de la mujer fue hallado en el fondo del embalse completamente desnuda.
Por ello, un equipo del programa de sucesos Código Abierto, de la Televisión Canaria, se trasladó a la zona y pudo comprobar como la pareja de la mujer se encontraba en el lugar e intentaba colaborar con los agentes, que ya no tenían duda de que estaba detrás de la muerte de esta señora.
Tras analizar el cadáver se comprobó que este había sufrido un fuerte golpe en la cabeza realizado presuntamente con un objeto contundente, que también pudo ser hallado en el fondo de dicho estanque.
Finalmente, abrumado por los indicios que apuntaban a él, este hombre confesó ser el autor de la muerte de la mujer, pasando a disposición de la Guardia Civil.
Otra anciana con la cabeza destrozada
Dos días después de este suceso, esta vez en el barrio de El Goro, en Telde (Gran Canaria) aparecía con el cráneo destrozado por varios golpes una anciana de 80 años.
Según informó el portal web www.canariasaldia.com “Los bomberos de Telde se personaron en el domicilio alertados por el representante del centro de ancianos al que la pareja estaba a punto de trasladarse. Tras presentarse en el domicilio del matrimonio y comprobar que ninguno le abría la puerta, decidió alertar a los servicios de emergencia”. Los bomberos fueron los primeros en encontrase esta dantesca escena. La pareja que vivía en esta casa estaba tendida en el suelo sangrando, ambos con golpes en la cabeza. La mujer presentaba unas heridas más graves que ya le habían ocasionado la muerte. El hombre, por su parte, tenía diversos golpes y fue ingresado en el área de urgencias de un hospital capitalino.
Según aseguraron varios vecinos, la pareja no se llevaba del todo bien y discutían constantemente. Además, en la vivienda no se encontraron evidencias de que se hubiera producido un robo, por la primera línea de investigación fue que se estaban enfrentado a un nuevo caso de violencia de género.
Sin embargo, pocos días después un vecino del barrio era arrestado por estos hechos, aunque finalmente fue puesto en libertad, ya que no existían pruebas que lo relacionasen con el asalto. Hasta la fecha aún no se ha aclarado lo sucedido, ya que se espera a la recuperación del anciano para que pueda prestar declaración. |