Juan Miguel Ramírez (Investigador)


 

A lo largo de la historia, se han producido múltiples desapariciones con un contenido de alto misterio. Las fuerzas del orden público designan, con este nombre, a las desapariciones que se producen sin un motivo aparente del afectado y por todo los indicios que rodean al caso. Muchas de ellas se han producido en masa o en lugares míticos y cargados de misterio, como podría ser el conocidísimo Triángulo de las Bermudas (uno de los doce triángulos de la muerte) donde cientos de personas, barcos y aviones han desaparecido para no volver jamás, u otra, no menos intrigante, desaparición de al menos ochocientos soldados británicos, el regimiento inglés “Primer Cuerpo de Norfolk” sobre el 28 de agosto de 1915. Esto sólo es la punta del iceberg, ya que han corrido ríos de tinta acerca de todos estos temas. Pero, lo primordial es poder verificar si todos estos hechos son auténticos o, por el contrario, el tiempo se ha encargado de borrar parte de la verdad, convirtiéndolos en leyendas. A lo largo de estas pocas líneas, vamos a tratar, en profundidad, algunas desapariciones misteriosas acaecidas en nuestro país y algunas de ellas frescas en la mente de muchos de nosotros, a pesar del tiempo transcurrido.

Las desapariciones de este tipo, vienen cargadas de un sufrimiento y drama por parte de las familias que la sufren. Por un lado, tenemos la incertidumbre de lo ocurrido al ser querido, el dolor que acompaña a esta vivencia es indescriptible. Por otro lado, tenemos la esperanza de que aparezca lo antes posible y regrese al hogar sano y salvo. Pero no siempre ocurre así y para muestra un botón. Partimos de la idea de que las desapariciones pueden ser voluntarias o, en su defecto, obligadas por un agente exterior. En este último caso, podríamos abarcar las de alta extrañeza. Y dentro de las mismas, las más dolorosas son las vividas por los menores en primera persona. Como hemos comentado anteriormente, en nuestro país se producen, anualmente, miles de desapariciones, muchas de ellas se resuelven en las primeras veinticuatro horas. Pero tenemos que tener en cuenta que el tiempo juega en nuestra contra, ya que, mientras transcurra más tiempo, más incertidumbre ocasiona.

Llegados a este punto del recorrido, les invito a que me acompañen a varios de los expedientes X , en cuanto a desapariciones se refiere, en nuestro querido país y no hace tantos años. En esta misma situación, se encuentran muchos otros jóvenes de nuestro territorio, que han podido correr la misma suerte.

En primer lugar y por orden cronológico, trataré una de las desapariciones que más me han llamado poderosamente la atención en estos años. El caso en cuestión es, sin duda, el llamado El Niño de Somosierra . Pero pasemos a coger la máquina del tiempo y nos situamos en la Noche de San Juan de 1986. En aquella fatídica fecha desaparecería, hasta el día de hoy, el niño de diez años Juan Pedro Martínez Gómez , tragado por la nada, en un accidente de tráfico que le costaría la vida a sus Padres Andrés Martínez y Carmen Gómez , entre las provincias de Madrid y Segovia, en el paraje conocido como Somosierra. A Juan Pedro, le hacía mucha ilusión realizar este viaje que le habían prometido sus padres por aquellas fechas. El niño tenía la fortuna de ver las vacas pastar libremente. Todo comienza con el rugido en el arranque de aquel Volvo F-12, un potente camión dispuesto a realizar una larga travesía, hasta una petroquímica de Bilbao, cargado con 20.000 litros de ácido sulfúrico óleum. Al volante, un experto conductor, Andrés Martínez. Le acompañan, en esta aventura, su esposa Carmen Gómez y su hijo menor Juan Pedro. Nada hacía presagiar la tragedia, los ocupantes de aquel vehículo se despiden alegremente de sus seres queridos, agitando sus manos. Su primera parada, sería para repostar en la localidad de Venta del Olivo, a pocos kilómetros de Cieza (Murcia). El camión, con su gran peso de arrastre, se dirige hacia Las Pedroñeras. Tras la dura jornada en la carretera, deciden aparcar en una zona de descanso para dar una cabezadita.

Tras este lapsus de tiempo, vuelven a la carretera nacional 301, hasta entrar en Madrid. Sobre las cinco y media de la mañana, eligieron su última parada, dirigiéndose hacia el Mesón Aragón , dentro del término municipal de Cabanillas y muy cerca del Puerto de Somosierra. En dicho local fueron atendidos por el joven camarero Felipe Alhambra . Allí, los tres protagonistas del drama tomaron diversos alimentos ligeros, que les supuso un cuarto de hora, a lo sumo. Tras pagar sus consumiciones, se despidieron amablemente del camarero y emprendieron su marcha. Todo lo ocurrido, a partir de ese momento, es sólo especulación, no hay una sola evidencia favorable del hecho. En un primer momento, aquel pesado camión alcanzó los 140 km por hora, sin motivos aparentes. Y, unos pocos kilómetros más adelante, se produce el fatídico incidente, en la antigua carretera Nacional 1, derrapa impactando frontalmente con otro gran vehículo de características similares; se sale de la calzada y arrasa otra hilera de vehículos de la zona. Los ocupantes de nuestro camión, mueren en el acto. Para terminar su recorrido atroz, el volvo 12 impacta contra una serie de árboles del lugar y se produce de inmediato el vertido del óleum, por las inmediaciones. Por motivos ya descritos, se produce un caos circulatorio tremendo. Cuando llegan las Fuerzas de Seguridad del Estado, comprueban el estado lamentable de los ocupantes del camión…habían perecido calcinados. Pero ¿y Juan Pedro?, ¿dónde estaba?...

En aquel preciso instante, se desconocía que existiese un tercer pasajero. La primera de las prioridades es valorar la catastrófica situación y atender a los heridos, así como los daños colaterales del vertido del ácido, que se acercaba peligrosamente al río cercano…

Pero se confirma de forma rotunda la presencia de Juan Pedro, gracias a las declaraciones de sus abuelos, que así lo habían confirmado. Los bomberos abrieron, de forma súbita, la cabina del volvo en busca de evidencias de la presencia del niño, pero todo fue inútil, allí no había nadie más que sus progenitores. Y todos los testigos a los que se le había pedido declaración, afirmaban la presencia del niño en el camión con sus padres, ¿Qué había sido de Juan Pedro?, ¿dónde estaba?. La única evidencia de su paso por la cabina del trailer, era parte de la suela de una zapatilla deportiva que había quedado en la cabina. Se barajaron diversas hipótesis sobre la misteriosa desaparición del niño, en concreto, que hubiera sido disuelto por el ácido oleum que portaba el camión.

Pero esto es imposible, ya que quedó perfectamente demostrado en las pruebas realizadas por la Policía Científica , en su momento. Los Padres estuvieron recibiendo, durante horas, el baño de este ácido y lo único que se percibía en sus cuerpos era algunas quemaduras al respecto. Otra evidencia que desconcertaba a las Fuerzas de Seguridad era los datos recogidos en el tacómetro del vehículo. El tacómetro, es un disco de papel que lleva el camión en un dispositivo que registra, mecánicamente, sobre el mismo todos los pormenores de aceleraciones, paradas, kilómetros recorridos, etc…estamos hablando de la “caja negra del camión”. Una de las cosas que más llamó poderosamente la atención a los investigadores del caso, son las al menos doce paradas que realizó, en poco tiempo, el camión en su ascenso al puerto. Y, por si no fuera poco, la velocidad del camión alcanzada en aquellos momentos salían fuera de toda lógica. ¿de qué huía el padre? o, por el contrario, ¿qué perseguía Andrés Martínez para llegar a realizar las maniobras que hizo?. Se han barajado muchas hipótesis, entre ellas: la de que el padre del niño perseguía a unos secuestradores de su hijo. Podrían ser aquellos que afirman unos pastores testigos del incidente. En su momento, declararon que tras el accidente, un coche blanco se detuvo en las inmediaciones y del mismo se bajaron dos individuos de aspecto nórdico, de alta estatura y que tras indagar en la cabina, se marcharon portando un bulto de grandes dimensiones hasta el coche; o, las más descabelladas, que apuntaban a que el niño había pasado a otra dimensión; la implicación del progenitor en la negativa de transportar sustancias de corte ilegal, cosa que se descartó, poco tiempo después.

A día de hoy, “nadie” sabe del paradero del niño, su abuela triste sigue preguntándose dónde está su nieto querido, sin perder la esperanza de que algún día aparezca, por la puerta, con la alegría innata que desbordaba el niño en el pasado…

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Entremos de lleno en otra desconcertante desaparición, que tiene como protagonista al niño de trece años David Guerrero Guevara . Producida casi un año después de nuestro anterior relato. David era un niño algo introvertido, con una faceta muy destacada por el dibujo. David perdió contacto con su familia una fría tarde de aquel 6 de abril de 1987, cuando se dirigía a la exposición de uno de sus más logrados trabajos artísticos. Como tantos otros días, regresó del colegio con su hermano, merendó, apresuradamente, ya que era un día muy especial para él: exponía un trabajo de pintura en la galería de arte La Maisón , con motivo del recorrido de la Semana Santa. Salió apresurado con su bono bus a la parada más cerca de la malagueña barriada V einticinco años de pa z. Transcurría el tiempo y, al llegar la noche, sus progenitores José Guerrero y Antonia Guevara, comenzaron a preocuparse por la ausencia de noticias del paradero de su hijo. La búsqueda de su hijo por la sala de arte fue infructuosa, es como si la tierra se lo hubiera tragado.

Tras el pertinente tiempo establecido para presentar una denuncia por desaparición, los padres se encaminan hacia la comisaría donde prestan declaración de lo ocurrido veinticuatro horas antes. Y es que nadie sabía nada de David, no había testigos de su desaparición. Se procedió, tras los días transcurridos sin noticias del niño, a la necesaria pegada de carteles por las calles de la ciudad, sin faltar las manifestaciones que se llevaron a cabo para presionar a los funcionarios encargados del caso, en poner más medios para la búsqueda del niño pintor de Málaga . Pero todo fue inútil, el niño nunca apareció. Y en la mente de todos rondan las mismas preguntas, ¿quién se lo llevó?, ¿para qué?, ¿dónde se encuentra ahora?. Como en casos anteriores, no faltaron “los videntes” que localizaban al niño en diversos puntos de España y del Mundo, así como su estado de salud. Todo apunta a que “nadie” vio al niño, es como si se hubiera volatilizado por el aire o, por otro lado, alguien lo seguía y lo esperaba…

¿Cómo se explica que en aquellas fechas había una visita de S.M. la Reina Sofía , a Málaga y ,con la vigilancia que esto representa, no se pudo ver nada extraño?. Puesto que esa zona correspondía con uno de los itinerarios trazados, la vigilancia del lugar era más puntual, tanto de policías de uniforme, como de paisano. Asociaciones como PRODENI, se embarcaron en la búsqueda del menor, así como la preocupación por aquel entonces del secretario del Estado para la Seguridad Rafael Vera , que se entrevistó con los padres, en su día. De aquella investigación se derivó la investigación de un individuo suizo de setenta años de edad , que podría estar implicado, de algún modo, en la desaparición de David Guerrero. Se pensó que este misterioso personaje habría podido engañar al niño, para oscuras intenciones. Una pista que adquirió fuerza al encontrar, entre las pinturas del niño, una caricatura con similares características faciales del sospechoso. Éste ostentaba buena posición económica, divorciado y con varios hijos. Al parecer, la conexión se estrechó por el testimonio de una empleada del hotel donde se hospedaba este personaje, entre los meses de marzo y abril de aquel lejano 1987. Desgraciadamente la investigación se vio obligada a cesar, tras el fallecimiento del sospechoso en 1990. En su cuarto siguen, a día de hoy, sus trabajos, sus pinturas, sus bocetos y dibujos como aquel mes de abril en que se produjo su desaparición. Sus padres y hermano, siguen esperando respuestas, siguen esperando que un día de estos aparezca por la puerta, como si nunca se hubiera ido…

Todavía resuena en los oídos de muchos que escucharon el llamamiento que hizo su hermano menor en la Cadena Ser de Málaga , aquel frío mes de diciembre, en el cual imploraba al cielo para que su hermano volviera a casa…

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Sería imposible relatar aquí las cientos de personas que han desaparecido sin dejar rastro alguno. Por todo ello, para terminar, voy a tratar otra desaparición que se desarrolla en mi querida isla. Me refiero a la desaparición de otra menor de 14 años que se esfumó en el aire, sin dejar rastro alguno de su paradero. La niña en cuestión atiende al nombre de Sara Morales Hernández . Una niña como las demás, con ilusiones, planes, estudios, compañeros de clase, en definitiva una adolescente más de esta sociedad española de hoy. La niña desapareció el 30 de julio de 2006, cuando se dirigía a una cita en un conocido centro comercial de la zona. Al parecer, la niña nunca llegó a su punto de destino, en el cual esperaba un amigo de la misma. Éste avisó a su familia, para comunicarles que la niña no había llegado a su destino. Tras un tiempo prudencial, se pone en conocimiento de los agentes del Servicio de Atención a la Familia (SAF) y del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Las Palmas , para que tomen parte en el asunto. El despliegue mediático que se realizó, en su momento, fue increíble a nivel provincial y nacional. Los padres, familiares y amigos tomaron la iniciativa de comunicar, a la población, la desaparición de su querida hija y la respuesta no se hizo esperar. Miles de carteles fueron pegados por la ciudad, adornaban coches, paradas de guaguas, taxis, vehículos particulares, vallas publicitarias, etc…

Pero hasta las fechas en que escribo este artículo, las pistas han sido infructuosas, no se tiene noticia alguna de la niña. Incluso en un momento dado, se extendió el falso rumor de que la niña había aparecido muerta. Cosa que se desmintió, de forma rotunda, la familia en los medios de comunicación. Dicha familia, en su desesperación, ha llegado a ofrecer una recompensa a quien pudiera aportar una pista que llevara a la solución y desenlace positivo del caso. Las apariciones de la familia en los medios de comunicación, son cada vez menores, pero ellos siguen insistiendo de que no olviden a su niña, para ellos está viva... De todos es sabido, que el tiempo siempre juega en nuestra contra. A medida que pasa el tiempo, las posibilidades se van mermando, pero todo ello, no ha hecho mella en esta familia como tantas otras desesperadas por hallar a su hija menor.

La niña, desapareció entre el trayecto que va desde el barrio de Escaleritas al Centro Comercial la Ballena . Yo mismo, he recorrido en muchas ocasiones este trayecto y, si fuéramos a pie, podríamos tardar quince o veinte minutos en alcanzar el Centro Comercial, con total tranquilidad. Es, en éste trayecto, donde se pierde la pista de Sara. Incluso se ha visualizado las cintas de video de seguridad del centro, sin arrojar o esclarecer si la niña llegó al lugar aquel lejano 30 de julio. Los padres descartan la posibilidad de que la niña se haya ido de forma voluntaria, piensan que está retenida por alguien, así lo confirma la portavoz de la familia, Josefa Castellano , su entereza y fuerza no tienen límites. Y el mal se agrava con la cantidad de pistas falsas que, con diversas intenciones, han llegado hasta la casa de los familiares de Sara. Las últimas investigaciones, han arrojado un vehículo sospechoso con un grupo de personas no identificadas, que estaban en la zona aquel día. La policía lleva con total secretismo esta nueva pista, en busca de una resolución de caso. De todo corazón, me gustaría que todos estos menores volvieran algún día a sus hogares, así lo esperan sus melancólicos progenitores. Sólo el tiempo dirá qué ocurrió con todos ellos, ¿o no?...

 

Para saber más

Bibliografía:

•  Víctimas del Misterio, editorial Nowtilus (Lorenzo Fernández Bueno)

•  Enigmas sin Resolver, editorial Edad (Iker Jiménez Elizari)

•  Crónica de Desapariciones Misteriosas, (Gene Buchanan)

•  Desapariciones Misteriosas (Patrice Gastón)

•  Sin Rastro (Charles Berlitz)

Videografía:

•  Enigmas Pendientes, El Enigma de los Desaparecidos (DVD revista Enigmas)

•  Grandes Enigmas de la Historia , Desapariciones (Océano Multimedia)

Direcciones web de importancia:

•  http://www.inter-sos.com/

•  http://www.sosvictimas.org/Enlaces.php

 

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