Egipto: entre las sombras de las pirámides

Egipto: entre las sombras de las pirámides

© Juanca Romero Hasmen

Es el antiguo Egipto, sin duda uno de los mayores iconos en  lo referido a los grandes enigmas de la humanidad, y se convierte en seductora la idea de poder imaginarnos en el interior de la gran pirámide o bajo los enormes pies de la esfinge. En nuestro país podemos presumir de tener alguno de los más grandes egiptólogos del mundo, y entre ellos está MANUEL JOSÉ DELGADO, alma inquieta y trabajador incansable, que acaba de publicar un libro en el que recoge gran parte de su trabajo en el país de las arenas calientes y grandes pirámides. “Traición en la Gran Pirámide” es sin duda, un libro altamente recomendable, que en una intensa trama novelada, servirá para entender gran parte de las claves ocultas que se esconden aún hoy en ese lugar. Con él, he podido charlar esta misma semana.

Manuel José Delgado Martínez

Manuel José Delgado Martínez

“Traición en la Gran Pirámide” más allá del concepto novelado, tiene una base investigativa rigurosa. ¿Cuánto hay del investigador entre sus páginas? Para este libro no sólo he utilizado la investigación propia sino también la documentación realizada por innumerables investigadores que han intentado resolver todos los misterios de la pirámide. Desde los estudios sobre geometría sagrada realizados por Pitágoras, Arquímedes o Platón, hasta los experimentos con material biológico sometido a las proporciones del monumento. Esta obra ha intentado sumergirse en la mente del arquitecto original y descubrir cuáles fueron los propósitos de la construcción.

Ciento nueve capítulos repartidos en 369 páginas…¿es “Traición en la Gran Pirámide” un recorrido vital, una radiografía del Manuel José Delgado, investigador? En parte sí. No cabe duda que el protagonista de la novela tiene la misma curiosidad que he tenido yo a la hora de enfrentarme con aquellos tres millones de bloques de piedra, con cámaras secretas aún por descubrir. Por ello tiene que recorrer las mismas pistas y acceder a los mismos documentos y lugares por los que yo he pasado en mis más de 25 años de investigación. Afortunadamente para el lector el protagonista es más inteligente y resuelve los enigmas con más diligencia y menos cabezazos que yo.  

¿El valle de las grandes pirámides es el escenario perfecto para una novela? Mi sueño es que se hiciera una película con el argumento de mi novela. La verdad es que todos los escenarios están allí y no habría que construir decorados accesorios. El valle del Nilo, y en concreto la meseta de Giza, es el escenario visitado y admirado por todos los turistas sin necesidad de atracciones ajenas a los restos de piedra, a la arena del desierto y a las tumbas y los templos que se alzan aún orgullosos de su pasado. Y con una carga emocional y misteriosa que incitan a la aventura y a la búsqueda de tesoros materiales y de conocimiento.

¿“Traición en la Gran Pirámide” se ha reservado material para una futurible segunda parte? Sí, la novela pertenece a una trilogía. La segunda obra se titulará “El origen de los ancestros”, que trata sobre los personajes que originaron el propio Egipto, y que según Herodoto llegaron de occidente por la ruta de los nómadas, desde las Canarias hasta la ciudad santa de Abydos.  Estos datos, comentados por los sacerdotes de Sais a Sólón y luego a Herodoto, hacían referencia a una civilización que se desarrolló en el Atlántico y que huyó al verse amenaza por un gran cataclismo. Y, la tercera obra, se introduce de lleno en los fenómenos biológicos y espirituales que promueven las liturgias celebradas en el interior de la Gran Pirámide, como siempre unas historias aderezadas de aventuras, riesgos, tesoros, sociedades secretas, amor y humor.

“Traición en la Gran Pirámide”

“Traición en la Gran Pirámide”

¿Tiene Egipto aún capacidad para sorprender? La Gran Pirámide es el único monumento que queda en pie de las antiguas 7 maravillas del mundo. Es la obra más visitada desde la más remota antigüedad por turistas e investigadores. Y todavía nadie ha resuelto las preguntas que plantea. Ni siquiera sabemos quién la construyó, ni cuándo, ni para qué. Lo sorprendente es que haya gente que no se sorprenda en Egipto.

¿Consideras que la divulgación de los expedientes concernientes al antiguo Egipto de algún modo se ha prostituido? Más que prostituirse se ha inventado. La egiptología es una rama muy nueva de la Historia, la inventaron los franceses que acompañaron a las tropas de Napoleón. Y desde el inicio de aquellos incipientes se adoptaron dogmas que se han perpetuado. Mucho de la historia de Egipto está novelada porque los autores han supuesto e imaginado más cosas de las que han estudiado. Y es una pena, pues precisamente es en las lagunas de conocimiento donde se esconde el espíritu de una civilización que hizo sencillas las grandes cosas, y que trabajaron con la ciencia y la magia en las criptas más secretas de los templos, en unas liturgias que afectaban de igual forma al cuerpo, a la mente y al espíritu, con resultados increíbles. Y eso, nos lo estamos perdiendo.

Muchos años realizando viajes a Egipto, ¿vive el pueblo egipcio de espalda a su historia? Hay de todo. A mí me gustaría saber cuántos madrileños no han visitado el Museo del Prado, o cuántos españoles viajan a París o a Londres sin visitar el Louvre o el British. Egipto es un pueblo muy culto y amante de sus monumentos. Por un lado siempre ha habido ladrones y violadores de tumbas, incluso actualmente se ha descubierto parte de la mafia que controla los yacimientos. Pero durante la revolución llamada de la primavera verde de hace dos años, o durante los meses de junio y julio pasados, en plena efervescencia política, los egipcios realizaron cadenas humanas que rodeaban los templos para que algunos exaltados no hicieran daño a su patrimonio. No resulta raro ver colegios de visita en todas las áreas arqueológicas, y eso genera el amor por su pasado.

¿Cuánto queda de la forma de ser de los antiguos egipcios en la sociedad egipcia actual? Pues la misma proporción que queda en cualquier cultura, incluso la occidental. Antiguamente no tenían televisión, ni internet, ni fútbol, y eso hoy en día resulta impensable y cuesta meterse en la piel de aquellos que vivieron hace 5000 años, en Egipto o en Altamira. La mayor diferencia del egipcio actual con el antiguo yo creo que es la inmediatez en conseguir sus intereses, y la forma individual de conseguirlo o repartirlo entre los suyos. En época faraónica los objetivos eran colectivos y la riqueza se repartía de una forma más generalizada. Pero quizás por la herencia faraónica el egipcio actual traduce su Corán de una forma distinta a otros países árabes, una interpretación que les proporciona progreso y libertad, algo que no quieren perder cuando los fundamentalistas nacionales o internacionales atentan contra esos principios intelectuales y espirituales.

¿De dónde te viene esa pasión –devoción diría yo- por la búsqueda de las huellas del antiguo Egipto? Yo creo que del niño que llevo dentro. Es un niño que todos tenemos dentro y sacamos a pasear en contadas ocasiones. Ese niño no se plantea el mundo del trabajo, sino el mundo del juego, y como tal yo me planteo mis investigaciones. Yo en Egipto juego, me tiro al suelo, me escondo, busco pistas y comparto con otros niños la aventura y la fantasía. Luego, claro, viene el adulto e intenta poner todo en orden, pero no todo puede ordenarse. Siempre quedan piezas del puzle sin colocar y hace lo posible para que el tablero sea más grande y existan más piezas para la próxima partida

Gracias por atender a los lectores de la página dominical ANGULO 13 en DIARIO DE AVISOS.

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