¿Estuvieron los nazis en Canarias?, y si fue así, ¿Qué buscaban en el archipiélago?
Acabo de publicar el libro “SUBMARINOS Y ARQUEOLOGÍA NAZI EN CANARIAS” donde hablo de ese tema en profundidad. Los Nazis buscaron muchas cosas en Canarias, una de ellas, “la pureza de la raza nórdica que los canarios habrían preservado hasta bien entrado el S.XV” y por eso mandaron aquí a sus científicos.
¿Hay señales templarias en las islas?
Sí, bastantes. Hay Vírgenes negras (Candelaria), hay torres octogonales (Teror), y, sobretodo, hay un dato irrefutable, las islas son fundación templaria puesto que Jean de Bethencourt (igual que su padre) y Gadifer de la Salle eran templarios y partieron del puerto templario de La Rochelle para conquistar las islas. El caso de Gran Canaria es llamativo, se funda la ciudad de Las Palmas un día de San Juan, y se forma un triángulo mágico con Arucas y Telde, con el patronazgo de San Juan Bautista, el patrono del Temple. Este dato es admitido hoy por nuestros historiadores, aunque yo lo expliqué en 1997 en mi “Historia Oculta de Canarias”.
Me gustaría hablar de tu libro “Guía de las Sectas en Canarias” . ¿Realmente hay material en estas tierras para hacer un libro?
Yo lo hice y me quedé corto. Los que han leído coindiden todos en una cosa: ¡no tenían ni idea de que hubiera tantas sectas, tan elaboradas y tanta gente interesada en ellas!
Si tuvieras que hacer un rápido ranking de cuales son las sectas más activas en Canarias, ¿cuáles ocuparían las tres primeras posiciones?
Masonería, Opus y Testigos de Jehová.
¿Actúan tantas sectas en las islas por la facilidad de captación de su población o por la impunidad con la que se pueden mover por el territorio?
La impunidad es la que da la ley de libertad de culto. La captación cuenta con el elemento liberal del canario y su apertura a todo lo nuevo que, en principio, es algo bueno. Lo malo es que todo el mundo siga como borregos a una sola gran secta, como ha ocurrido en el pasado.
¿Cuánto tiempo te ha llevado la preparación de “ Guía de las Sectas en Canarias” ?
La etapa de captación de datos, contactos con las sectas, e investigación, me ha llevado unos 3 o 4 años. Escribirlo y reescribirlo, un año. La verdad es que ha sido un poco complicado por lo delicado del tema y porque puede herir sensibilidades, cosa que he querido evitar en lo posible pues no es un libro contra nadie.