© Juan Miguel Ramírez


Este mes traemos hasta la Revista Digital Angulo13 a uno de los jóvenes valores de la investigación de campo en nuestro querido país. Su juventud no es sinónimo de inexperiencia, todo lo contrario. Estoy convencido de que estamos ante uno de los mejores narradores e investigadores de los últimos tiempos, tomando el testigo de los padres de la investigación. En definitiva, un investigador de última generación. Pero pasemos a conocer al amigo José Lesta . . .



 

¿Quién es José Lesta?

Es algo que intento averiguar a lo largo del camino.

¿En qué momento se inclinó por la investigación de campo?

Ocurrió por casualidad, en diciembre del 94 tuve la oportunidad de comprobar si todo lo que había leído sobre estos temas era teoría o no. Nos fuimos a un lugar concreto con una persona que contactó con nosotros en unas circunstancias más que curiosas y al que, en ese momento, no conocíamos de nada. Esa noche ocurrió lo inesperado, lo imposible. Desde luego fue un bonito regalo de cumpleaños. El que casi doce meses después, a finales de noviembre del 95, comenzara la última gran oleada de Ovnis en España, me refiero a la famosa oleada en Galicia del 95-96, acabó por arrastrarnos definitivamente hacia la búsqueda de campo. Algo estaba ahí fuera, era real, y era fascinante el poder acercarte a ello.

 

¿El enigma que más ha llamado poderosamente su atención?

La realidad es el mayor de los enigmas. Afortunadamente pienso que no todo está descubierto, aunque lo peor es descubrir que ni siquiera esa realidad es como nos la cuentan.

¿Un libro que le ha cautivado?

¡Muchísimos! De vez en cuando abro al azar alguna página de “El retorno de los brujos”. Para estos temas es una Biblia enriquecedora.

¿Un incunable?

Algunos también. Recuerdo que hace unos años cayeron en mis manos simultáneamente dos libros curiosos. Uno sobre unos extraños escritos en latín de Newton, por cierto muy poco “científicos”; y otro en facsímil que John Dee había escrito hacía 340 años sobre sus conversaciones con unas curiosas entidades que le facilitaban información. Para mi sorpresa los dos libros, escritos con muy poca diferencia de años y en localidades muy cercanas, trataban de lo mismo.

¿Un sueño hecho realidad?

Poder comprobar la certeza de algunas cosas que solo intuía. Y poder transmitir y compartir algunas de ellas.

¿Un objetivo en esta vida?

Vivir es el objetivo.

¿Cuáles son sus investigadores favoritos?

Tengo mis preferidos, sin duda, pero en general y dado los tiempos que corren, todo aquel que tenga el valor y la paciencia de perder tiempo, dinero y esfuerzo en más de una investigación, sea o no de campo, merece todo mi respeto y admiración.

¿En qué invierte su tiempo libre?

En lograr más libertad para el otro tiempo.

¿Estilo musical predilecto?

Entiendo la música como un estado de ánimo, así que depende. Escucho todo lo que puedo. En ese sentido soy un “terrorista” musical y puedo oír desde clásica hasta Trip Hop, pero de fondo suelen estar Jarre, Vangelis, Oldfield, Yanni, etc.

Pero entremos de lleno en el género literario y en concreto sobre su gran obra maestra Conspiración en la Luna

¿Por qué este misterio y título en concreto?

Hacía tiempo que tenía planeado tocar otros temas que también me interesan como es el espacio, la carrera tecnológica asociada y la historia no conocida de la misma. En ese sentido, ha existido una auténtica conspiración informativa, una cortina de humo tras la que se han tapado muchos e importantes sucesos.

 


A tu forma de ver, ¿cómo es posible que Julio Verne tuviera una visión de futuro tan clara y precisa de mucha de las facetas del vuelo espacial?

Por una parte porque era una de las personas mejor informadas de su época en cuanto a avances científicos. Si a eso le sumamos su portentosa imaginación, tenemos a un autentico visionario de los vuelos espaciales. En cuanto a su precisión con los números y los datos, me es imposible adivinar su fuente de información. Necesariamente tiene que existir algo más.




¿Qué opinas honestamente del episodio –Mirlo Rojo- de la magnífica saga Planeta Encantado del gran investigador Juan José Benítez?

Sin duda fue un capítulo interesante y desestabilizador donde se mostraron algunos de los misterios que guarda nuestro viejo y extrañísimo satélite.

¿Es posible que los astronautas del Apollo XI fueran testigos en primera persona del avistamiento de entidades alienígenas, así como de sus naves?

En base a un informe de un objeto luminoso sin identificar, en forma de L o de “maleta”, tal y como lo describió Neil Armstrong, parece ser que los astronautas se vieron involucrados en alguna situación anómala. De ahí a afirmar que vieron seres inteligentes en la superficie lunar media un abismo. En “Conspiración en la Luna” abordo todos los datos en los que se apoyan esos rumores nunca confirmados por la NASA. De todos modos una cosa es segura, al igual que sucedió con algunas situaciones y anécdotas extrañas en el primer y cuarto viaje de Colón rumbo a lo “desconocido”, probablemente tampoco sepamos jamás todo lo que sucedió allí arriba.

¿Cree en la existencia de vida extraterrestre inteligente, que podría estarnos visitando desde la noche de los tiempos?

Con un descomunal esfuerzo imaginativo y rechazando todo lo que ya sabemos en este instante, incluso podría llegar a creer que no existe inteligencia en el Universo. En cualquier caso, no me atraen mucho las “visitas” a grandes distancias. Si en la escala evolutiva existe algo superior al ser humano, probablemente sea algo muchísimo más cercano e inquietante. Algo que influye poderosamente en nosotros sin nuestro conocimiento.

¿Habrían tenido alguna vinculación estos E.T. en la evolución humana?

En mis anteriores trabajos me pareció haber encontrado indicios de esa poderosa influencia en la marcha de algunos importantes acontecimientos sociales y religiosos. En mi opinión sería una influencia “ideológica” o “intelectual” más que material, pero no estoy para nada convencido de que sean “seres” lo que exista detrás de esa posible influencia. Probablemente la realidad es más compleja de lo que actualmente podemos llegar a imaginar.

Desde el punto de vista de un apoloescéptico, ¿visitó el hombre la Luna en 1969?

Lo interesante de la visión apoloescéptica no es que nieguen los vuelos lunares, sino que arrojan datos e informaciones que nos han permitido conocer parte de la historia secreta y censurada de esos mismos vuelos. Pero a pesar de esa “conspiración”, me parece una evidencia que no se puede negar. Sin duda los americanos, y los rusos con sus sondas, hollaron suelo lunar.

 


¿A qué se deberá ese interés frenético por reactivar la carrera espacial?

Precisamente por lo que te comentaba anteriormente. Han soltado algunos datos a cuentagotas en los últimos diez años acerca de “descubrimientos” no esperados en la superficie lunar; entre ellos abundancia de agua y luz ilimitada en el Polo Sur lunar y, sobre todo, sobreabundancia de Helio 3 entre muchos otros elementos que serán interesantes para explotar económicamente en el futuro.



 

¿Es la Luna un asteroide artificial?

Los astrofísicos y geólogos encargados de las misiones lunares se dieron cuenta de que la aparente estructura, funcionamiento y composición del satélite es bastante rara. Zonas con anomalías gravitatorias, terremotos que duran más de 3 horas, etc. En ese sentido algunos científicos de la antigua Unión Soviética aventuraron en la década de los sesenta la más que increíble hipótesis de que parte o todo nuestro satélite fuera artificial. Aunque la idea fuera incorrecta, lo interesante es que nos mostraron enigmas lunares que están aún por desvelarse.

¿Esconde más enigmas la Luna?

He condensado en doce apretados capítulos algunos de esos misterios. Hay más. Por ejemplo me he dejado en el tintero algunas relaciones numéricas y “casualidades” astronómicas que hacen posible no sólo que la Luna este ahí, sino que se formara con la precisión exacta para que nunca nos muestre su cara oculta y su distancia sea la correcta para permitir que el clima terrestre sea estable, es decir; permitir la evolución de la vida en la Tierra.

¿Dónde podrían haber llegado tecnológicamente hablando los alemanes durante el Gran Conflicto Mundial, de haberse prolongado la contienda?

Mejor no saberlo. Sin duda el programa Uraniorum para fabricar bombas atómicas nazis operativas se hubiera concluido y habría habido una catástrofe sin precedentes. De todos modos, ¿nunca se ha preguntado nadie por qué, a excepción de los campos de concentración, los nazis jamás usaron armas químicas y bacteriológicas durante el conflicto? Algunos de los gases neutóxicos más potentes que se conocen en la actualidad, como el gas Sarín, ya fueron inventados por ellos en la década de los treinta.

¿Qué hay de verdad en los platillos volantes alemanes?

En “El enigma nazi” me acerqué a ese asunto. Por una parte tenemos el mito inventado: platillos volantes denominados Haunebu que medían más de 50 metros y podían salir de la atmósfera. Por otra parte están los planos y esbozos en las mesas de diseño de la factoría Skoda, en Praga al final de la guerra; aparatos que nunca llegaron a su fase final como la peonza voladora de Schriever y Habermohl. Y por otro lado están los proyectos finalizados como el AS6 de Arthur Sack, un autentico platillo volante en forma de media luna y con motor a hélice subvencionado por la Luftwaffe. Lo interesante es que todos estos revolucionarios trabajos estaban inspirados en las ideas del ingeniero español, Juan de la Cierva.

¿Cree que deberían haber sido procesados, por crímenes a la humanidad, algunos de los responsables de los vuelos lunares?

Gente como Arthur Rudolph, mano derecha de von Braun, que firmó documentos apoyando el uso inhumano de prisioneros de los campos de concentración para la fabricación de misiles y que fue testigo de ahorcamientos masivos, sí. Y elementos como Hubertus Strughold que asesinaba a sus conejillos de indias introduciéndolos en cámaras hiperbáricas, en tanques de congelación durante horas o induciéndolos a beber litros y litros de agua de mar hasta la muerte, también. Por cierto, a éste último hasta hace pocos meses lo vanagloriaban en Estados Unidos como al “padre de la medicina espacial”.

¿Justificó la llegada a la Luna la muerte de cientos de personas?

La muerte rarísimas veces justifica nada.

A su entender, ¿qué son esas luces que se pasean, “de forma inteligente”, por la Luna?

Pueden ser muchos fenómenos distintos metidos en el mismo saco. Desde asteroides, tormentas de polvo lunar… Ovnis, etc. Personalmente pienso que esas luces nos demuestran que la vieja hipótesis de que no existe vulcanismo lunar puede estar equivocada. Hablaríamos de géiseres puntuales que emiten gases del interior lunar generando extrañas luminosidades y aparentando ser “formaciones inteligentes” sobrevolando la Luna.

 


¿A qué es debido el cambio drástico del comportamiento de algunos astronautas que pisaron la Luna?

La lógica nos dice que debería ser por haber pisado un entorno extraterrestre, literalmente otro mundo. Pero los hechos nos demuestran que no es así, que hay algo más tras su comportamiento y su radical transformación en su forma de ver el mundo. Unos han sido afectados de forma negativa, Aldrin quedó internado dos años en un hospital psiquiátrico, mientras que otros lo han vivido como una especie de ‘iluminación”. Todos ellos, con el tiempo y sin excepción, se dieron de baja de la Marina, las Fuerzas Aéreas y la NASA tras su aventura.

Es posible que el hombre esté buscando otras alternativas de supervivencia en otros planetas, como consecuencia del ritmo frenético de destrucción del nuestro?

Desde los sesenta muchas corporaciones transnacionales, compañías privadas y grupos multinacionales al estilo de la RAND han efectuado informes y estudios de prospectiva para sus clientes, es decir; se han dedicado a inventar, imaginar y predecir como tendrá necesariamente que ser el mundo de mañana. Entre esos papeles hay varios documentos que tratan ese escenario en profundidad y de manera seria.

. . . .

"Portadas de algunos libros publicados por nuestro invitado José Lesta".


¿Podría haber alguna similitud entre los entresijos del Programa Espacial Americano y lo que se relata en la producción “Capricornio Uno”?

Algún guiño de la película, sin duda. Rara vez los guiones de esas producciones no suelen estar inspirados en documentos, ideas, anécdotas o relatos que van circulando en ciertos medios, o incluso situaciones que quizá algunas personas se plantearon realmente llevar a la práctica.

¿Próximos proyectos literarios?

Nunca se sabe, en principio ideas muy antiguas como la de “Conspiración en la Luna” que quién sabe si podrán ver la luz. Eso sí, alejadas de todo lo que he tocado.

¿Algún comentario u observación que quisiera añadir?

Muchas gracias y un saludo.

Para finalizar queremos agradecer la inestimable colaboración de D. José Lesta por haber compartido su valioso tiempo con nosotros. En nombre de todos los componentes de la Revista Digital Angulo13, ¡Gracias nuevamente!

Libros: El enigma nazi (Edaf, 2003), Las claves esotéricas del III Reich (Edaf, 2005), Franco Top Secret (Temas de Hoy, 2005), Un druida en Compostela (Espejo de Tinta, 2005), Claves ocultas del poder mundial (Edaf, 2006), Conspiración en la Luna (Aguilar, 2007).

 
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