La Verdad está ahí fuera

Entrevista con el comunicador e investigador José Manuel García Bautista

La Verdad está ahí fuera
Página dominical ANGULO 13 en DIARIO DE AVISOS (18-01-2015)

Página dominical ANGULO 13 en DIARIO DE AVISOS (18-01-2015)

© Juanca Romero Hasmen

José Manuel García Bautista es una de esas personas que se asientan en la constancia, muchas veces ingrata, pero llena de momentos especiales y gratificantes. Le conozco desde hace algo más de 10 años, instante en el que los caminos del misterio nos unió y de alguna manera nos convirtió en una especie de hermanos de espíritu, siempre presentes cuando el teléfono suena. Reputado divulgador en tierras andaluzas, y reconocido en todo el territorio estatal, Bautista es autor de una veintena de libros y promotor de las rutas del misterio por Sevilla y Andalucía, con su particular sello a la hora de contar y vivir cada uno de los expedientes más insólitos. Ahora que en Angulo 13 estamos celebrando los 10 años de existencia (motivo que trataremos la próxima semana en esta misma página dominical), abrimos el baúl de los archivos para rescatar una conversación que mantuve con José Manuel García Bautista hace algunos años y que conserva total vigencia.

Sin lugar a dudas eres un referente en la investigación del misterio en nuestro país. ¿A partir de qué momento en tu vida encuentras el camino del misterio? – ¡Uy!… ¿un referente? No hombre, yo sólo me considero un instrumento de divulgación que es lo importante, divulgar y dar a conocer los misterios que rodean a nuestro mundo y que se escapan a las explicaciones de la Ciencia convencional. Es una pregunta difícil, centrándome ya en ella, creo que fue a muy temprana edad, mi madre es de un pueblo de cerca de Sevilla, de Constantina y parte de mi infancia pasaba muchas temporadas allí. Bien, pues era mi tío Pepe quién a menudo nos contaba historias de aparecidos, fantasmas, del juego del vaso, de la Santa Compaña de la zona de la Sierra Norte sevillana, de Ovnis y demás… , todo aquello caló hondo en mi y creó un pozo que quedó adormecido durante algunos años… hasta que cayó en mis manos un libro del maestro Juan José Benítez, “El Enviado” ,y de nuevo despertaron en mi todos aquellos recuerdos, vivencias y ganas de profundizar e implicarme en este mundo tan bello que llamamos Misterio.

Somos muchos los que tenemos la percepción de que la difusión temática de enigmas y misterios está en decaimiento como ya ocurrió a finales de los años 80. ¿Consideras que vuelven los tiempos de silencio divulgativo? – En la Universidad hay una asignatura en las que te enseñan que en esta vida todo es cíclico, son curvas de inflexión. A finales de los 80 tuvimos un parón importante (lo que se llama un “valle” en esa curva de inflexión) en el mundo del misterio. La información no fluía, parecía que todo se estaba quedando un poco parado, se vendieron menos revistas (qué era un buen pulsómetro) y desaparecieron programas de la parrilla… Hoy día asistimos a un “enlentecimiento” de la información pero no creo que estemos ante la misma situación de los 80, simplemente son más los medios que tenemos a nuestro alcance y la información llega por otros conductos, no obstante si es verdad que se está experimentando un ligero retroceso quizás motivado por que los seguidores del misterio están cansados de la monotonía de la información, de las casas encantadas, de los Ovnis, de los milagros… Surgen muy pocos casos nuevos a diario y se recurre mucho a la historia del misterio cayendo en repeticiones, quizás la falta de argumentos nuevos esté restando un poco de interés al mismo pero creo que aún goza de buena salud y en nuestra mano está el hacer que los designios del Misterio no repitan aquella caída de los 80. Por mi parte desde luego puedo prometer trabajo, divulgación y tratar de sacar casos nuevos, que si uno los busca y los investiga pues están, existen y nos están esperando.

Llevas muchos años en este sector y has podido estudiar muchísimos expedientes. ¿Cuál de ellos te ha parecido más interesante por lo documentado que está? – Uno de mis casos preferidos es en materia OVNI, es el caso Manises, importantísimo el material que tenemos en cuanto a este caso, además por lo que significa y por su dimensión creo que es Historia dentro del mundo de la Ufología. A nivel más puramente parapsicológico me interesan muchos casos como el del poltergeist de Vallecas o el caso Tomares, que es su análogo. Dos casos importantísimos que resumen a las claras lo que es y cómo se comporta un fenómeno poltergeist dentro de un determinado lugar, en este caso en el domicilio de dos modestas familias.

¿Y el que más te ha defraudado después de estudiarlo? – Sin dudas, por todas las dudas que ha dejado sembradas en el “camino” de su fenómeno paranormal, pues el de las Caras de Bélmez en la casa de Felipa, en la casa de la calle Cervantes. Para mí, por la ilusión con la que fui y las decepciones que tuve con ese caso pues, fue un sentimiento de soledad y de estar desconcertado y defraudado, sin con esta apreciación mía señalar a nadie como responsable de ello. Me imagino la cara y las impresiones de todos esos investigadores que han pasado horas y horas de duro trabajo allí y tienen mi mismo sentimiento… es duro.

¿Es España un país “privilegiado” en cuanto a la casuística OVNI? – Sin dudas, estadísticamente hablando es uno de los países donde más avistamientos e incidentes relacionados con los No Identificados se registran al cabo del año: avistamientos, abducciones, encuentros… Y cuando no los hay siempre hay alguien que anima el mundo ufológico en nuestro país como el reciente escándalo, impresentable, de la desclasificación OVNI en España que ha destapado Juan José Benítez y en el que implica entre otros a Vicente Juan Ballester Olmos… Somos un país privilegiado para una temática OVNI que lejos de estar parada siempre genera alguna noticia interesante e importante.

Si te parece, en esta entrevista hablaremos de tu faceta como divulgador, pero antes quisiera seguir en la de investigador de campo. ¿Te sientes en este sentido un espécimen en vías de extinción? – No que va, yo sólo busco, luego investigo y luego divulgo. Últimamente además desde el sentido más íntimo, casi para mí porque muchas veces plasmo pensamientos y sentimientos personales en mis escritos. No soy o somos un espécimen en vías de extinción, hay otros muchos buenos investigadores, fíjate en la gran labor que hacéis en las Islas Afortunadas vosotros mismos, o José Gregorio González, o mi buen y desaparecido amigo Paco Padrón. Somos muchos aunque, es verdad, que tras nosotros no están surgiendo tantos interesados en la divulgación y la investigación, eso es una pena, las personas interesadas ya no se implican tanto, ha decrecido el número pero los que van surgiendo son buenos investigadores con buenos fundamentos y conocimientos y creo que esa savia nueva es necesaria.

¿Cuál es la principal respuesta que buscas como investigador? – Pues tal vez el fin último: saber si hay algo tras la muerte, saber si hay otra forma de vida, llámense fantasmas, espíritus u otra forma de materialización de esa vida…No sé, es difícil de explicar, también te buscas a ti mismo entre tanta soledad e investigación, y quizás en muchos casos reencontrar a aquel investigador que comenzaba ya hace casi 18 años en este mundo del misterio. Busco el conocer, el acceder al conocimiento, el poder demostrar todo aquello sobre lo que hablamos con argumentaciones serias, con pruebas (que no siempre se consigue), es otra forma de investigar, atrás quedaron las ouijas para dar paso (y es algo que innovamos en Sevilla) a ordenadores, detectores de presencia, alarmas láser, medidores de campo y todo un innumerable material técnico para poder captar todo ese más allá del que tanto hablamos y en pocas veces, muy pocas, podemos demostrar.

¿Qué hay tras una parafonía o psicofonía? – No lo sé, te mentiría si te contestara algo pero no lo sé. Realmente todo son hipótesis: contaminaciones sonoras, la misma psique del investigador que plasma ese pensamiento en el soporte de grabación, subconsciente colectivo, voces de seres fallecidos… Vete a saber, muchas preguntas y muy pocas respuestas amigo mío.

Ahora José, vamos con algunas preguntas variadas, de esas trascendentales, je, je, je. ¿Murió Jesús de Nazaret en la Cruz? – Sin dudas, murió en la Cruz como asevera la tradición cristiana y como lo plasma ese ser impreso en ese testimonio mudo pero importante como lo es la Sábana Santa… pero su muerte no fue en vano, fue un sacrificio por toda la Humanidad, es la grandeza de ese Hombre llamado Jesús de Nazaret.

¿Vieron los astronautas del Apolo 11 ovnis durante su misión a la Luna el 20 de julio de 1969? – Según parece vieron desde las escotillas de la nave extrañas luces que los acompañaron y que sembró de perplejidad a los astronautas. Si vieron Objetos Voladores No Identificados en cuanto no sabían o no conocían su naturaleza. En cuanto, me adelanto a la cuestión, si les pasó algo anormal en la superficie de la Luna te diría que no, demasiada leyenda y poca realidad. El hombre llegó a la luna en 1969, de milagro pero llegó… Allí no había ni extraterrestres, ni parking privado de Ovnis, ni construcciones, ni seres de dos metros… sólo una enorme soledad en un profundo vacío teniendo como fondo un hermoso zafiro azul llamado Tierra.

¿Qué hay al final del túnel de la vida? – Espero que una vida mejor, sin dolor, con amor, con pasión, con seres queridos, sin enfermedades ni padecimiento… Eso espero, que al final de esta vida nos espere una vida mejor. Sería muy triste que con la muerte se acabara todo.

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