Sin duda alguna, cada vez que sale a relucir el tema de inmuebles encantados parece que algún resorte se activa y la gente se interesa de forma masiva por el caso. Quizás conducidos por la curiosidad o porque saben que esos hechos también pueden ocurrir en una casa como la suya.
En esta ocasión vamos a hacer una parada obligatoria en uno de esos históricos inmuebles, en una casona del siglo XVI, actualmente sede del Museo de Historia de Tenerife y que es conocida por todos los amantes del misterio y ciudadanos en general como La Casa Lercaro. Nos adentraremos por sus largos pasillos en busca de esas sombras que los recorren, siguiendo el rastro de la que un día decidió quitarse la vida en ese mismo lugar, la joven Catalina.
Testimonios que afirman haber visto a la muchacha rondar algunas estancias de la casa, sonidos extraños allí donde no había nadie, objetos que cambian de lugar . . .
Te invito a conocer la historia: una leyenda con consecuencias reales. . . ¿o no? |