
Autor:
Modesto Mendiola (Investigador)
Siguiendo
con mas pruebas que me demostraron que lo que mi mujer ve, es
real y no imaginario, pasaré a relatar un trágico
hecho que aconteció hace ya años en una sesión
que realizamos sobre las 12 de la noche.
En esta ocasión mi mayor deseo es que hubiera sido producto
de su imaginación, pero mi deseo no se vio cumplido por
desgracia.
Esa noche, ocurrió algo desacostumbrado, y es que normalmente
mi mujer va llamando a los familiares con los que queremos comunicarnos
ya fallecidos y ellos van poco a poco apareciendo entre la neblina
blanca.
Esa noche tanto a ella como a mí, al aparecer uno de ellos,
el corazón nos empezó a palpitar de una forma intensa,
y nos invadió el pánico.
El familiar que iba apareciendo como siempre entre la neblina,
mi mujer no le había llamado, porque ese familiar aún
no había fallecido.
Según se iba acercando, ella se ponía más
nerviosa y cuando lo tuvo cerca observó en él una
profunda tristeza y desolación.
Algo la quería decir, pero mi mujer me pidió que
encendiera la luz, única forma de que saliera de ese mundo.
Así lo hice y cuando ambos nos calmamos llegamos a la conclusión
de que es tal vez por lo menos su imaginación la había
gastado una pesada broma.
Llegamos a pensar que quizás fuera como una premonición
futura pues ese familiar había estado hablando esa tarde
conmigo.
Lo peor es que no sabíamos si era tal premonición
cuando se cumpliría.
Al cabo de 5 minutos recibimos una llamada de nuestra familia
comunicándonos que hacía media hora ese familiar
que era un tío mío fallecía de una forma
trágica, cuyos detalles no vienen a cuento y son privados
y personales por lo que solo me remito a decir que la hora en
la que falleció mi tío fueron unos minutos antes
de que mi mujer lo viera aparecer entre la niebla.
Esa noche nos quedó a ambos algo muy claro:
Lo que ella ve es el otro mundo
existente tras la muerte física Que nadie muere y solo
lo hace físicamente Que tenemos un cuerpo que es una réplica
exacta del físico y que una vez traspasada la barrera podemos
presentarnos con ese cuerpo pero con el aspecto que deseemos más
o menos jóvenes.
Y lo más terrible de todo, que si ella ve a alguien acercarse
entre esa neblina es que ha fallecido de forma irremediable.
Tengo muchas mas sesiones en las que las personas fallecidas la
han mostrado objetos personales que ni ella ni yo sabíamos
de su existencia y que luego a sus parientes sin contarles por
supuesto lo que hacemos, hemos conseguido saber que esos objetos
los llevó el familiar en cuestión en vida física
y algunos de ellos los pudimos ver con nuestros propios ojos al
haberlos guarda do como recuerdo la familia del familiar que nos
mostró ese objeto.
Una vez expuestas las pruebas, algunas aterradoras, del inmenso
potencial de videncia que mi mujer posee, pasaré a relatar
un ejemplo de como transcurre una sesión y lo que ella
ve en ese mundo.
En cada sesión, mi mujer bien sentada o tumbada en la cama
en una habitación totalmente a oscuras, requiere un tiempo
aproximado de relajación de unos 5 minutos, en los que
va llamando mentalmente a una persona en concreto que suele ser
familiar o amigo fallecido, siempre fallecido.
Al cabo de esos 5 minutos, a ella con los ojos totalmente cerrados,
se la comienza a iluminar la habitación, poco a poco de
una luz suave y blanca.
Mas tarde esa luz se hace brillante y comienza dentro de ella
a formarse una especie de neblina similar a la del invierno en
un valle.
Dentro de esa neblina, ella ve acercarse desde una gran distancia
y siempre flotando, a ese amigo o familiar que ya falleció
y que ella ha llamado.
Al cabo de unos 3 minutos, el fallecido ya está prácticamente
a poca distancia de ella, distinguiéndole perfectamente
toda la cara, su cuerpo y describiendo como viene vestido. En
el momento que le tiene muy cerca, la neblina desaparece poco
a poco y ese familiar pasa como fundiéndose la imagen de
la niebla a un lugar que puede ser un jardín repleto de
flores, un campo una pradera etc. e incluso en una playa, pero
los colores que ella presencia son mucho mas intensos que los
de la vida física, y hay una especie de sol pero con una
luz mucho mas especial e intensa que la de aquí.
Es como un mundo paralelo, donde al mismo tiempo que al familiar
que ha venido llamado por ella, hay mas seres que van desde niños
hasta ancianos.
Lo primero que llama la atención, es que los familiares
que se presentan su fisonomía es mucho mas joven que cuando
falleció, sin excepción.
Siempre saludan con una gran sonrisa, excepto si ese familiar,
ha tenido una muerte que no ha sido natural, como por ejemplo
un suicidio.
Suelen saludar con la mano, pero no solo a ella sino a mi que
estoy al lado de ella, como si ellos vieran todo nuestro entorno.
Yo por supuesto nada puedo ver, sino la oscuridad de la habitación,
ella me va relatando todo.
Lo siguiente que llama la atención, es que ellos se presentan
con vestimentas exactas en todo a como tenían en vida física,
no pudiendo achacar a que esos trajes no sean reales allí
y se deban a la imaginación de mi mujer, ya que hay familiares,
cuyos trajes o vestidos, mi mujer había visto puestos a
esa persona antes de fallecer, pero en otras ocasiones, ella ha
visto a familiares míos que jamás conoció
y solo vio una foto de la cara de esas de carnet y los vestidos
o trajes que representaban, eran los que habían llevado.
En ocasiones, ni siquiera yo mismo reconocía los ropajes
que ella decía que vestían hasta que en la familia
de forma disimulada, a sus familiares les preguntaba indirectamente
yo algo para saber si ese traje o vestido lo había llevado
alguna vez, y así era.
Por todo ello, cuando fallecemos, nuestra vida no es muy diferente
de la que llevamos aquí, salvo como veremos después,
con una total libertad de desplazamiento en tiempo y espacio,
sin necesidad de trabajar ni comer para vivir
como si allí al ser un cuerpo energético estuviera
rodeado de la energía suficiente como para estar constantemente
alimentado.
A partir de un determinado momento, la sesión puede transcurrir
con ese familiar solo, o en otras mi mujer puede seguir llamando
a más familiares que siempre aparecen flotando desde la
distancia.
Cuando ya hay varios y todos han saludado, suelen comunicarse
entre ellos ignoro si verbalmente o telepáticamente, eso
sí, van caminado pero flotando apenas sin tocar el suelo,
mi mujer no oye sus palabras en absoluto.
Ahora viene lo verdaderamente espectacular, y es que sin que mi
mujer haga nada, ellos de pronto van a un lugar determinado juntos,
desapareciendo el paisaje fundiéndose en la nada y apareciendo
otros paisajes que casi siempre son de un tiempo pasado, llegando
a veces a épocas romanas o quizás mas atrás.
Se meten en castillos, en ruinas antiquísimas etc. y viajan
por el tiempo y el espacio de una forma increíble.
Mi mujer durante esos viajes lo mas que puede hacer es verlos
como suele decirse con la boca abierta e írmelos describiendo.
Finalmente, cuando ellos desean darnos mensajes concretos, nos
los escriben sobre la arena.
Después se despiden de mi mujer, lanzándola besos
y gesto de cariño, y poco a poco desaparecen en el éter
siempre flotando, como cuando vinieron.
No se van todos de una vez, sino que paulatinamente se despiden.
Cuando ya no hay nadie el paisaje tridimensional y a todo color
que envuelve a mi mujer, desaparece.
Mi mujer no ve ese paisaje y las personas de allí como
en una pantalla de cine sino que está dentro de él,
eso sí no percibe ni sonidos ni olores, allí reina
un silencio absoluto, pero puede ser porque ella no pueda oír.
Una de estas sesiones, la incluiré en el CD-ROM tal y como
se desarrolla en directo grabada en cinta magnetofónica
y luego pasada a archivo de sonido MP3.
Al finalizar la sesión, mi mujer está cansada y
en ocasiones dentro de la sesión siente en el cuerpo un
frió especial y suele salir de su cuerpo pues ella en ocasiones
parece flotar como si penetrara en ese lugar, lo que ocurre es
que si es así, su cuerpo físico está en la
silla o cama y su cuerpo espiritual viaja allí, quizás
sea esto algo peligroso para ella.
Como podemos ver, tengo suficientes motivos, para pensar que ese
otro mundo aunque quizás en las primeras etapas después
de fallecer, es un calco al mundo de los sueños, un mundo
paralelo y igual a este, con sus jardines, praderas, montañas,
lagos, mares etc. pero con una luz mas brillante. Un lugar donde
puede viajarse hacia atrás en el tiempo con total libertad.
Allí hay hombres, mujeres y niños y se respira una
paz total y una armonía increíbles. Sin embargo
en ocasiones mi mujer accede por accidente a otro plano aterrador,
donde hay seres humanos con la cara
ensangrentada y aspectos que es mejor no describir.
Puede que sea la frecuencia astral más baja donde estarán
los asesinos, los violadores etc. También en ciertos sueños
podemos ver esto y lo llamamos pesadillas. ¿Será
una incursión real a ese mundo también?
Si nos paramos a pensar, la similitud entre el mundo físico,
el de los sueños y el de allí es extraordinaria.
En los sueños pasamos de un lugar a otro fundiéndosenos
las imágenes, en el astral también.
En los sueños normalmente no necesitamos comer, allí
tampoco. En sueños viajamos a cualquier lugar y época
y allí también. ¿No será el mundo
de los sueños una antesala para ensayo de ese otro mundo
astral?
Si así fuera, una de sus misiones, sería el que
nos fuéramos entrenando.
Aquí nada de ello podemos hacer, para ir de un lugar a
otro todo es lento pesado, viajar en el tiempo imposible. Sí,
la materia física es compacta.
Podemos aquí desear algo con intensidad pero nada podemos
hacer para que de pronto lo consigamos, en los sueños y
en el astral esto es instantáneo.
Después de todo esto viene la gran pregunta:
¿Por qué después de la muerte ese supuesto
plano astral es tan parecido al mundo físico material,
excepto por la libertad de actuar con el pensamiento?
En mi opinión, y siguiendo una cierta lógica si
el ser humano pudiera inmediatamente después de su muerte,
con lo materialista que es, ingresar en lugares de altísima
vibración energética, donde las imágenes
y sonidos que allí quizás existan, nada tengan que
ver con todo lo conocido, ese ser quedaría tan desconcertado,
como si a un hombre de las cavernas que hubiera estado en hibernación
hoy se le introdujera de golpe en una central de energía
atómica o en un avión en la sala de controles todo
lleno de instrumentos.
Dicen que la Naturaleza es sabia y debe de seguir siéndolo
después de la muerte física, ya que la Naturaleza
no tiene por qué estar solo relegada al mundo físico.
El ser humano nada mas morir, lleva impresos todos sus recuerdos
de este mundo, y en ese plano astral de diversos niveles de vibración,
cada ser humano según sus vivencias y comportamiento en
la Tierra y su bondad o maldad, ingresará en el nivel astral
que le corresponda, ya que él mismo lo creará con
las vibraciones de su pensamiento.
Creará allí su mundo de imágenes y sonido
como réplicas del que anteriormente estuvo, con la sorpresa
de que en cada pensamiento y deseo que allí tenga, descubrirá
que se hará realidad al instante, sus desplazamientos ya
no los efectuará caminando sino flotando y a velocidades
instantáneas.
Podrá inclusive cuando piense en sus familiares que ya
pasaron allí verlos y estar con ellos y en ocasiones se
le mezclarán las imágenes de familiares que aun
siguen aquí y le recuerdan y llaman, como hace mi mujer
por ejemplo, es decir mi difunto padre por ha estado saludando
a mi mujer aquí durante la sesión, y al mismo tiempo
ha tenido enfrente a sus hermanos o padres ya fallecidos como
él. Por esta razón anteriormente me refería
a que cuando fallecemos, nosotros desde allí podemos ver
este mundo y aquel al mismo tiempo. Mas no todo es tan sencillo
y es que mi mujer tiene acceso solo a los planos mas elementales
del astral, y por ese motivo hay familiares que no puede ver,
porque esos familiares, bien sea por que hace mucho que ya fallecieron
o por su excesiva bondad, estén en planos de alta vibración
y a esos mi mujer no tiene acceso.
Pero no queda ahí la cosa, sino que una vez que hayamos
entrado en el astral, en nuestro propio astral, podremos ver a
los de aquí y a los de allí, pero siempre que los
de allí estén en la misma vibración o en
una inferior ya que si están en una superior, a no ser
de que ellos bajen a la nuestra, nosotros jamás podremos
subir a la suya, como aquí no vemos el astral.
Esto es totalmente lógico, ya que allí si hay diferentes
niveles, según la bondad o la maldad de cada ser que crea
el suyo propio, es inconcebible que un asesino o torturador, pueda
acceder a planos casi divinos, pues no podría soportar
tanto amor incondicional, e intentaría como si del demonio
se tratara, contaminar con la maldad aquel lugar, y eso allí
no es posible, como sí lo es en el mundo físico
aunque aquí podamos defendernos de ellos.
Sin embargo, hasta en el mundo físico que no puede evitarse
que un asesino ande cerca de una persona dedicada a hacer solo
el bien, nosotros mismos aquí ya establecemos esas separaciones,
yo por ejemplo que no bebo jamás me juntaría con
un alcohólico al que nada de une y todo me separa y que
también amo la paz y la solidaridad ya que tengo una niña
apadrinada, se me ocurriría juntarme con un terrorista
sea de la raza que sea, que desde que se levanta, está
planeando asesinar a seres inocentes cruelmente.
Aquí ya la naturaleza y el raciocinio, comienza a efectuar
esas separaciones que allí son absolutas.
Aquí no tenemos distintos grados de vibraciones mentales
que puedan afectar a la materia para edificar puertas, pero somos
nosotros mismos los que si vemos que se acercan seres indeseables,
nos alejamos rápidamente.
Es mas, hasta siendo los que tenemos al lado bueno, rizamos más
el rizo y nos vamos con los que sus aficiones sean más
parecidas a las nuestras.
Como podemos ver, aquí y allí la lógica impera,
lo semejante atrae a lo semejante y esa ley es Universal, tanto
como que lo que das recibes tarde o temprano de las formas más
insospechadas. Yo mismo lo he podido comprobar. Cuando piensas
en positivo, o piensas en Dios por ejemplo, a la larga todo sale
positivo aunque tarde. Recuerdo una experiencia terrible que tuve
una noche en mi cama. Una presencia invisible pero sí palpable,
se sentó literalmente encima mío, ya se que parece
fantástico, pero así fue y yo estaba solo. Me asfixiaba
y al mismo tiempo podía yo escuchar a mi mujer e hijo que
estaban en la habitación de al lado.
Yo lo pasé fatal porque si ellos entraban en ese momento,
no sabía con el espectáculo que se encontrarían,
pero me imagino que mi cara tendría una expresión
horrorosa. Miré el reloj de reojo, dándome cuenta
de que el segundero iba a una velocidad normal, todo era normal,
menos ese ser invisible que me ahogaba y no me dejaba moverme.
Pensé en Dios y recé. Al instante quedé liberado
de esa presión, como si nada hubiera ocurrido.
Ignoro que fue lo que estuvo encima mío, pero estuvo, me
dejó una marca Con solo pensar en positivo y en Dios fue
suficiente para liberarme de esa carga energética negativa,
cuya marca fue un enrojecimiento en la zona.
En estos momentos que escribo este libro, Septiembre de 2005,
se me viene a la mente un gran programa de la serie MILENIO 3
que dirige Iker Jiménez y que fue un total éxito
llamado APARICIONES NOCTURNAS.
Es increíble la enorme cantidad de personas, que las han
padecido como yo y que cuando encuentran un medio donde no se
les trata como a dementes, cuentan infinidad de casos, algunos
como el mío, angustiosos.
Y aquí quería yo llegar, porque aunque parezca absurdo,
en nuestro mundo físico, entran esos seres del bajo astral
en determinados momentos y aprovechan precisamente horas de relajación
mental entre el sueño y la vigilia e inclusive como me
ocurrió a mí, simplemente escuchando música
de relajación y totalmente despierto, para digamos poseernos
o intentar hacerlo.
En esos estados, nuestro cerebro emite ondas alfa y debe ser un
estado muy propicio para que ellos puedan actuar por la paz mental
del momento.
Normalmente son invisibles y solo se deja sentir su peso o su
presión sobre nosotros, pero otras veces son como sombras
errantes.
Mi mujer que puede penetrar en el mundo astral, como he explicado
con todo lujo de detalles, muchas noches ve a esos seres que pasan
fugazmente en la habitación, y da igual que haya puertas
cerradas o abiertas, todo lo atraviesan, y se aparecen según
me relata mi mujer, encapuchados o como siluetas oscuras o transparentes,
nunca se les ve apenas la cara, pero afortunada mente la mayor
parte de las veces pasan de largo.
Ella ya está acostumbrada a verlos, pero a mí me
producen pánico.
Yo en la actualidad no los veo, pero de pequeño a la edad
de 4 5 y 6 años como la que tengo arriba en la fotografía
con mi difunta abuela en el año 1.962, ya que yo nací
en 1.956, los veía, aunque casi nunca me atacaron excepto
una noche que jamás olvidaré. Mi casa situada en
la calle Doña Urraca 23, que ya no vivo en ella, pues solo
tenía una habitación, comedor y cocina y un pequeño
baño. Yo dormía esa noche con mi abuela Francisca,
la de la foto de arriba, (página 14) y la cama daba a una
pared, quedando el otro lado libre. Justo de la pared, surgió
una figura horrible, que se me quedó grabada para siempre,
muy oscura, pero que destacaba de la penumbra de la habitación,
pues nunca estaba oscura del todo ya que las luces de las terrazas
de enfrente entraban suavemente por la ventana. Mi abuela dormía
Intenté volverme hacia el lado donde no había pared,
y sin saber nunca la
causa, en ese momento recuerdo mirar hacia una lámpara
que colgaba del techo con 3 bombillas y los filamentos comenzaron
a iluminarse suavemente cosa que me asustó, pues estaban
apagadas, me volví de nuevo hacia la pared y ese horrible
ser se fue fundiendo en la penumbra y se marchó por donde
había venido, y cuando me volví hacia la lámpara,
los filamentos habían dejando de lucir suavemente, como
si ese ser, les hubiera anteriormente dotado de energía
eléctrica pero no con la suficiente como para encenderlos
del todo. En aquellos tiempos del año 1.962, la corriente
de las casas era de 125 voltios, no como hoy que es de 220 voltios.
Les comenté la situación de mi casa, pero solo la
calle, mi casa que aún existe y en la que en esas edades
presencié una ingente cantidad de apariciones tanto de
seres elementales (duendes) como de espectros, está en
Madrid cerca del Paseo de Extremadura, y cerca de una parte del
río Manzanares.
Aquí les dejo con una foto de ella, en su parte exterior
y yo a la edad en la que veía todas esas apariciones, 4
años.


Estas
imágenes que han visto arriba de mi casa las tomé
en el año 2.004.
Me traen verdadera nostalgia.
Al comienzo del libro, han podido contemplar unas imágenes
espectrales de las varias que he obtenido en la TV con la cámara
digital que se denominan psicoimágenes, mientras realizaba
grabaciones psicofónicas.
No siempre me aparecen, sino en contadas ocasiones a la par que
entran las psicofonías en el magnetófono. Las imágenes
solo aparecen en la foto.
Bien pues esos rostros espectrales, son los mismos que yo veía
de pequeño, quiero decir, en cuanto a su configuración,
se los muestro aquí de nuevo.
La verdad, nunca pude imaginarme que de mayor pudiera fotografiarlos.
Aparte de estos desagradables seres que ignoro como puede quedar
en las fotografías cuando en la pantalla de TV solo hay
el clásico punteo de nieve, también veía
a los llamados duendes que en ciertos lugares casi siempre húmedos
y con vegetación he logrado fotografiar en la actualidad
y aquí les ofrezco algunos fotografiados como decía.
Bien,
pues para finalizar los relatos de las apariciones que mi mujer
ve, les ofrezco uno de los más angustiosos que jamás
ella presenció.
Era una noche de invierno y los dos estábamos ya para dormir
sobre la 1 de la madrugada.
De pronto, mi mujer vio aparecer una de esas figuras negras encapuchadas
que parecían según me iba relatando, flotar.
Nada hubiera ocurrido puesto que está acostumbrada, pero
esas figuras de pronto, se dieron la vuelta y se dirigieron hacia
la puerta de nuestra habitación que está pegada
a otra habitación donde dormía nuestro hijo que
en aquel entonces solo tenia 5 añitos.
Ambos estábamos aterrorizados, pensando en el daño
que podrían hacerle y de pronto, mi mujer vio aparecer
a su difunto padre que tranquilizándola con un gesto de
su mano, atravesó la puerta hacia donde mi hijo (su nieto)
dormía y donde estaban aquellos seres.
Al poco tiempo penetró de nuevo su padre en nuestra habitación
y con otro gesto la tranquilizó puesto que yo no veía
ni a los espectros ni a su padre.
Es como si su difunto padre al ver el peligro acudiera inmediatamente
a salvar a su nieto que tanto quería.
Aquí tienen una foto de mi hijo durmiendo en la misma cama
y habitación que apareció ese horrible espectro,
y la fotografía de la puerta de nuestra habitación
por donde salieron los espectros y el difunto padre de mi mujer.
En la puerta que fotografiamos posteriormente pueden observar
la aparición de dos orbes.

Antes
de finalizar, esta primera parte y con lo referente a las sesiones
que realizo con mi mujer, sobre la videncia del mas allá
o plano astral, expongo dos fotografías, tomadas durante
una de las innumerables sesiones en las que se nos ve a mi mujer
y a mí, grabando dicha sesión en cinta magnetofónica.
Una de estas sesiones, irá incluida íntegra en el
CD-ROM para que puedan escuchar en directo, como se desarrollan
las mismas.
SESIÓN EFECTUADA EN SEPTIEMBRE DE 2005
En la foto 1 yo pregunto a mi mujer, en la foto 2 ella
responde lo que ve están tomadas con flash, pues la oscuridad
era total en mi casa. Nos las sacó mi hijo Miguel Ángel,
que actualmente tiene 18 años.
Después
de haber expuesto, el desarrollo y contenido de las sesiones que
realizo desde hace muchos años con mi mujer, sobre videncia
espiritista, y habiéndome demostrado con pruebas, que no
son fruto de su imaginación, tengo suficiente base, como
para pensar que esos planos astrales en los que debemos de ingresar
tras la muerte física, son muy parecidos a los de la vida
física en cuanto a su entorno y contenido, y también
similares al mundo de nuestros sueños, en cuanto a la forma
de desenvolvernos tanto en espacio como en tiempo.
Es cierto, que se ha avanzado mucho en el estudio de los sueños
en relación con las fases del mismo, pero estos avances,
han sido en términos fisiológicos y en lo que afecta
al cuerpo físico y su impacto en el cerebro.
Pero si somos realistas, sigue siendo un total misterio, su contenido.
Los contenidos de los sueños, son infinitos en cuanto a
su forma e influencia sobre nosotros al despertar.
La interpretación de los mismos, viene siendo estudiada
desde lo más antiguo, mas todo es muy relativo, y solo
puede utilizarse como punto de referencia.
La cosa se complica mucho mas cuando los sueños, anuncian
acontecimientos futuros y estos se cumplen escrupulosamente.
No hay duda de que mientras soñamos, o bien penetramos
en otra dimensión que nada tiene que ver con esta, o somos
muy receptivos a influencias de otros mundos.
Nos tendríamos que preguntar, que les ocurre a las personas
que mientras sueñan vívidamente, fallecen de un
infarto y se incorporan al otro mundo.
¿Continuarán con su sueño, o despertarán
de él? Se supone que tarde o temprano despertarán
de él, pero ¿donde se despiertan?
Para mí, evidentemente si no han sido conscientes de que
han fallecido y ya no pueden volver al mundo físico, continuarán
como en un eterno sueño, y solo se darán cuenta
de que han fallecido, cuando sus familiares y seres queridos por
un lado, los que ya habían fallecido, les reciben y se
lo dicen, y por otro lado los familiares y seres queridos que
aún siguen en el mundo físico, acuden a su entierro
entre una profunda tristeza, que se supone que les debe de llegar
espiritualmente.
Esto es una de las infinitas formas de fallecer físicamente,
es decir desde un sueño, como también si estamos
soñando mientras viajamos en un coche o avión etc.
hay un accidente y se fallece instantáneamente.
Pienso que es diferente pasar de nuestra vida cotidiana totalmente
despiertos a la otra, que si lo hacemos estando dormidos, porque
estando dormidos, nos encontramos en un plano mucho más
similar al de la muerte, al menos allí nuestro cuerpo no
es el físico, y la forma de movernos es muy diferente.
Y quizás podríamos ir más lejos aún,
si barajamos la hipótesis de que el mundo de los sueños
puede ser ya uno de los subplanos del mundo de la muerte real,
un mundo de interfase preparatorio, entre el mundo físico
y el de la muerte definitiva.
Hay otro tema muy curioso que yo he observado y comparo, y es
el hecho de que mi mujer puede ver planos donde habitan criaturas
horrendas y planos donde la luz, la paz y la armonía reinan
por todos lados.
Es justamente con lo que nos encontramos en los sueños,
es decir, sueños inmersos en dicha y felicidad y lugares
paradisíacos, y lugares que son los llamados pesadillas,
donde podemos observar horrorizados, toda clase de desgracias
y visiones que es mejor no recordar, como seres deformes.
Las razones de tanta similitud, las ignoro, pero ahí están,
y nos acompañan cada noche a todos, unas noches viajamos
a paraísos de los que nunca quisiéramos despertar,
y otras visitamos lugares horrendos, donde pedimos a gritos salir
de ellos y volver a la realidad de nuestra vida física.
¿Pero cual es la verdadera realidad? ¿la del mundo
físico o la del sueño?
Pienso que ambas son auténticas realidades vividas en diferentes
dimensiones, en donde al dormir penetramos en una y al despertar
penetramos en la otra y nuestra vida física, transcurre
entre estas dos dimensiones, como si de forma constante desde
que nacemos a la realidad física, como tenemos tarde o
temprano que abandonarla, viajamos en sueños allí,
para irnos preparando, y comparando malamente ese efecto, es como
si durante el día en nuestra vida cotidiana viviéramos
en la tierra y al dormir nos introdujéramos en el fondo
del mar.
La superficie terrestre es real, pero el fondo marino también,
pero distintos.
Continuando e introduciéndome ahora ya de lleno en el mundo
psicofónico comenzando en la página siguiente la
segunda parte, les dejo con una fotografía que obtuve muy
parecida a mi padre después de fallecer
EXPERIMENTO
NÚMERO 8 (B).
En esta fotografía
paranormal que ya presenté en otra ocasión, quiero
hacer notar que la ampliación número 1 ampliada
a la derecha. Si observamos y comparamos con la fotografía
de arriba, tiene un gran parecido tanto en la expresión
como en la configuración del rostro y hasta el mismo pelo.
Esa persona de la fotografía superior es la de mi difunto
padre que falleció en Julio del año 2000. La fotografía
paranormal fue tomada en el año 2004 durante un episodio
de raps extraños en el pasillo donde se hizo la foto, en
concreto en la cristalera donde apareció la imagen. Puede
ser mi difunto padre o no, cada cual que piense lo que crea, pero
el parecido es muy grande. En concreto ewn esta ocasión,
he comentado esa aparición número 1. Hay otra aparición,
la número 2 pero esa ya la comentaré en otra ocasión.

Modesto
Mendiola