OUIJA APPS

OUIJA APPS
© Juanca Romero Hasmen
No en pocas ocasiones, y en este mismo foro periodístico, he escrito sobre los peligros, verdades y mentiras del conocido tablero ouija, sobre el que se ha escrito y dicho casi de todo. A estas alturas nadie discute de su peligrosidad, estrechamente ligada a las cosas de la mente. Todos los expertos coinciden en colocar la etiqueta de perjudicial al que aún muchos denominan juego. En estos últimos meses he podido experimentar con la ouija dentro del marco de una investigación en la que está implicada una familia del norte de la isla de Tenerife, y sobre la que poco puedo adelantar salvo que entre sus ingredientes se encuentran dos hermanas de 15 y 17 años de edad, una serie de supuestos fenómenos extraños que se producen en su casa, y como detonante de estos hechos, la práctica de la Ouija a través de una aplicación móvil. Por sorprendente que pueda parecer, el tablero está en constante evolución, vistiéndose de tabla vintage llena de letras y números, pero también de forma psicodélica a través de la pantalla de nuestro Smartphone, incorporando diferentes aspectos visuales, grafologías, y hasta módulos aplicables en los que podemos seleccionar la voz de hombre o mujer para que nos haga de ciber médium. A primera instancia puede parecer una aplicación más, de esas que apilamos en la memoria del teléfono sin saber muy bien para qué sirve, pero en las Apps referidas al tablero ouija, debemos contar con los riesgos que siempre le acompañan.
En el caso de G.T.H. y C.T.H., las hermanas que he mencionado, el primer contacto con la ouija se establece mediante pequeñas consultas, me atrevería a catalogar de banales, referidas a novios, notas de exámenes, etc. La adicción de la aplicación móvil lleva a las dos hermanas a adquirir un tablero físico a través de una plataforma de ventas online, y comienzan a practicarla los fines de semana en la habitación de la mayor de ellas. Al parecer, y siempre recogiendo los testimonios de las 5 personas que viven en esa casa, son frecuentes los ruidos sin justificación en el pasillo que comunica las habitaciones de la casa, a lo que se añade la presencia de sobras en la pared cuando no hay nadie que pueda proyectarla. Como bien he dicho con anterioridad, esta es una investigación que aún sigue abierta y sobre la que no estoy en disposición, ni autorizado para dar más información. Una vez más, aprovecho esta página dominical en prensa para alertarle de los verdaderos peligros de estos mal llamados juegos, en los que determinados mecanismos de la mente pueden llegar a jugarnos auténticas malas pasadas, de las que en muchas ocasiones no seremos capaces de salir sin sufrir daños colaterales.
Nuestro cerebro sigue siendo el único gran misterio, por sus vertientes desconocidas y por las autopistas que se activan entre lo real y lo irreal.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies