Por Juanca Romero H.


Ante todo agradecerte el hecho de que dediques parte de tu tiempo a responder algunas cuestiones.

Eres uno de los investigadores más prolíferos de nuestro país, ¿desde cuando te dedicas a este mundo de la investigación?

Mi vocación por lo paranormal nació siendo un niño. Ya por entonces me preguntaba si después de la muerte continuábamos existiendo. La verdad es que desde tan joven siempre lo tuve claro. Mi madre, que era fiel seguidora de Antonio José Alés, Fernando Jiménez del Oso y Juan José Benítez, contribuyó, sin pretenderlo, a que mi interés por estos temas se acrecentara aún más. Después conocí, en 1991, a quien ha sido mi maestro dentro de este mundo de lo paranormal: D. Germán de Argumosa. A él le debo mucho de lo que he aprendido. Es una de las personas más fascinantes que he conocido.

¿Cuál es el estado de salud de las investigaciones parapsicológicas actualmente en nuestro país?

Bastante deficiente. Desafortunadamente no estamos a la altura de otros países. La integración de la parapsicología en la Universidad, como ocurre en otros países, está todavía lejos de ser una realidad en el nuestro. España es un país en el que existe una casuística muy abundante pero la Universidad, de momento, está cerrada para todos los investigadores que de una forma seria pretendemos investigar estos fenómenos. Algún día, espero que no demasiado lejano, la parapsicología será estudiada e investigada en las Universidades de España. Ese día, se habrá dado un gran paso.

La realidad de la fenomenología paranormal es innegable, a tenor de la casuística y la investigación rigurosa, y por eso merece y debe ser estudiada en las Universidades.

 

¿Cuál es la gran mentira de la parapsicología en España? ¿Y a nivel mundial?

En España, sin duda, las famosas y pretendidas psicofonías de la Sra. Sánchez de Castro que, según dijo, grabó en el Palacio de Linares en Madrid. Esas psicofonías fueron un fraude, según confesó posteriormente la actriz que realizó las voces tanto de la supuesta marquesa como la de la niña Raimunda. Yo tuve la oportunidad, en junio de 1990, de investigar en dicho lugar y puedo asegurar que en el Palacio existe una actividad paranormal absolutamente real. Nuestro equipo de investigación fue testigo directo de ciertos fenómenos paranormales verdaderamente auténticos entre los muros de ese edificio.

En otras partes del mundo también ha habido ciertos fraudes, pero éstos se dan con menor frecuencia de lo que puedan pensar los más cerrados escépticos. El último, quizás, fue el del pretendido fantasma que aparecía en Televisión, hace no demasiado tiempo, en Inglaterra al abrirse unas puertas. Un burdo montaje y además mal hecho. Éstos son los fraudes que hacen tanto daño a la auténtica parapsicología. Hay fraude, sí, pero no todos lo son. Para eso estamos los especialistas.

También Internet, en páginas web sin ninguna credibilidad, ha contribuido a enturbiar los fenómenos auténticos. Pediría a los lectores de “Ángulo 13” mucha cautela a la hora de “navegar” por la Red y que procuren contrastar fehacientemente las informaciones que vayan encontrando. Lo paranormal existe… En “Ángulo 13” están en buenas manos.

 

¿Es lo mismo la metapsíquica que la parapsicología?

Sí, es una cuestión de terminología. El término parapsicología se aceptó oficialmente en el Congreso de Utrecht en 1953. Charles Richet la denominó “Metapsíquica” mucho antes de que se aceptase la denominación actual. No obstante, el término que se debe emplear es parapsicobiofísica, es decir, aquellos fenómenos que se producen al margen o junto a la psicología, la biología y la física. Así es como se debe denominar a la parapsicología que etimológicamente significa el estudio, tan sólo, de aquellos fenómenos que se dan al margen de la psicología, lo que es reducir muchísimo todos los campos que abarca nuestra investigación.

Nos encontramos con fenómenos parabiológicos (por ejemplo: ectoplasmas), parafísicos (por ejemplo: la levitación) y, cómo no, los parapsicológicos (por ejemplo: la telepatía).

Por lo tanto, el término correcto, para no limitar el campo de la investigación, es el de parapsicobiofísica.

 

¿Es la mente humana la que origina este tipo de fenomenologías?

Depende en qué casos. En los puramente parapsicológicos sí (telepatía, clarividencia y precognición), aunque tampoco en éstos se pueda descartar una causa trascendental que esté operando y que contribuya a que se produzcan.

En el caso de la psicocinesis lo tengo muy claro. Considero que una mente (aún espero que algún psiquiatra o neurólogo dé una explicación convincente de lo que es) no puede mover objetos a su voluntad. Me decanto por la hipótesis del “demonio de Maxwell, es decir, que una causa ajena al dotado que está poniendo voluntad en desplazar algo, sea, realmente, quien lo mueva. No creo que la mente humana produzca estos fenómenos de desplazamientos de objetos y, en ocasiones, muy pesados. Es una pregunta que nos llevaría muy lejos.

 

De todas formas, sí que hay fenómenos que pueden ser atribuibles a la mente como causa, pero no es así en otros. La mente es ese “cajón” donde ciertos investigadores que no profundizan en las investigaciones, depositan todas sus explicaciones. No, hay que profundizar, reflexionar sobre los fenómenos. No podemos achacar todo a la mente porque no es así. En mis diecisiete años de experiencia me he encontrado con numerosos casos que Bender llamaba “casos límite”, aquellos que no tienen una explicación y que apuntan, como causa, a un origen trascendental, que está más allá de nuestra dimensión física.

Sería muy extenso responder pormenorizadamente a esta pregunta. Hay decenas de fenómenos paranormales que no son explicables mediante la hipótesis animista o inmanente, es decir, que sea la mente la que provoca los fenómenos; no es así.

 

 

•  ¿Tenemos pruebas suficientes para afirmar que hay vida más allá de la muerte?

Pruebas suficientes sí, pero nunca se puede afirmar tajantemente. Hay numerosos fenómenos que nos sugieren de una forma muy elegante que hay una realidad que trasciende nuestras coordenadas espacio-temporales y que se manifiesta. ¿Es ésta la dimensión donde se encuentran los que tuvieron una existencia terrenal? Yo lo tengo muy claro, pero comprendo que haya personas que duden e incluso que lo nieguen sin tener la debida información al respecto. Lo primero es informarse debidamente; lo segundo es opinar, pero opinar sin informarse es una temeridad y una osadía.

Sí, hay fenómenos paranormales más que suficientes que nos hacen pensar de una forma muy rotunda que después de la muerte continuamos existiendo.

Si se me permite, recomendaría a todos los lectores de esta magnífica revista digital que primero se informasen bien, en fuentes serias, fidedignas, rigurosas, y después, sólo después, que emitiesen una opinión. Los que llevamos años en el estudio de estos fenómenos estamos un poco cansados de escuchar las opiniones de personas que no tienen ni idea de lo que están hablando. Primero la información; luego la opinión.

En Angulo 13 recibimos a menudo comunicaciones de personas que se interesan por los temas relacionados con la parapsicología y más concretamente con las grabaciones en las que se recogen incursiones sonoras. ¿Es lo mismo una parafonía que una psicofonía?

Sí, a efectos prácticos es lo mismo. Lo que sucede es que el término psicofonía ya prejuzga, de antenamo, la naturaleza de la causa. Psicofonía quiere decir etimológicamente “sonido de la mente”, lo que es, tan sólo, una mera hipótesis (en mi opinión ya descartada porque hay diálogo con la causa que provoca el fenómeno).

Sin embargo, parafonía (término acuñado por el profesor Argumosa) no prejuzga la naturaleza de la causa que lo provoca, sino que se refiere a lo que aparece al lado o junto al sonido usual o corriente.

Yo me quedo con el término parafonía porque después de años de investigación, estoy convencido de que la causa que lo provoca no es de esta dimensión y, en ningún caso, está producido por nuestra mente. Para escribir un libro… ya estoy en ello.

 

En muchas ocasiones se habla de los peligros que puede tener el uso del tablero Ouija. Tú como experto en la materia, ¿podrías hablarnos de esos peligros?

Principalmente, y resumiendo mucho, son dos.

La dependencia emocional que esta práctica puede causar en la persona (conozco casos de personas que no pasan un día sin practicarla) y, sobre todo, las taras psíquicas que pueden provocar los mensajes mediante este medio (amenazas, advertencias de muerte, invitaciones al suicidio, etc.)

 

Dentro del campo de la parapsicología nos hemos encontrado, en más de una ocasión, con “psicorragias”, es decir, fenómenos en cadena que son dificilísimos de erradicar a raíz de haber hecho la oui-ja.

Es un terreno peligrosísimo y, desde estas líneas, advierto a todos los “curiosos” que quieren vivir experiencias nuevas. La oui-ja no es un juego, aunque se venda como tal (lo cual es una auténtica locura). Puede traer consecuencias desastrosas y terribles para los que participen en una sesión. He estudiado casos de suicidio, de serios trastornos psíquicos, incluso conozco alguno que acabó con la muerte de la persona.

En la oui-ja no sabemos a lo que nos estamos enfrentando y se puede asegurar que no es nada bueno. Por favor, manténganse lejos de esa práctica y si tienen una oui-ja en su casa tírenla a la basura. No les va a traer nada saludable, se lo aseguro.

 

Igual la siguiente pregunta te parece un poco extraña pero yo te la planteo. ¿Los fantasmas son entidades provistas con la facultad de pensar?

No, la pregunta no me parece extraña; es muy interesante.

Primeramente habría que definir qué es un fantasma. Si lo consideramos como el alma de una persona que ha fallecido, la respuesta rotundamente es sí, por supuesto que tienen la facultad de pensar al igual que lo hacemos en vida. Es más, y según la abundantísima casuística existente al respecto, se puede asegurar que en esa otra dimensión que, siempre en hipótesis, trascendemos cuando morimos, las cosas se ven de muy diferente manera. Así nos lo han contado aquellas personas que han tenido una experiencia extracorpórea o han sido declaradas en muerte aparente y han experimentado una experiencia de vida después de la vida. Por decirlo de alguna manera, los sentidos se agudizan, son más penetrantes, más despiertos, más exactos en apreciación.

Por lo tanto, sí, en efecto, los fantasmas (como se les conoce coloquialmente) tienen la facultad de pensar y de oír y de ver…

 

 

¿En que medida los avances técnicos han permitido mejorar las investigaciones parapsicológicas?

Los avances técnicos, sin duda, han contribuido a mejorar las investigaciones, pero yo diría que lo más importante es que lo que ha avanzado en ciertos países es la metodología empleada en los experimentos. Hay Universidades, como comentaba al principio, donde los fenómenos paranormales se toman muy en serio y las indagaciones que se llevan a cabo son sumamente escrupulosas.

 

¿Por qué crees que actualmente no se imparte parapsicología en las universidades españolas como una especialidad más?

El problema, de raíz, viene de muy atrás. La gente confunde parapsicología (o parapsicobiofísica) con ocultismo, con esoterismo, con cábala, con magia, etc, etc. Por desgracia, en nuestros país ya se han encargado ciertos personajes de enturbiar y ennegrecer esta disciplina tan respetable. Con túnicas, perejil y bolas de cristal no llegaremos a ninguna parte. El gran público confunde muchos términos y cree que todo es parapsicología. No, señores, la parapsicología es una cosa, el ocultismo es otra y el esoterismo es otra muy diferente.

Lo que la mayor parte de las personas desconocen es que la parapsicobiofísica (parapsicología) está reconocida como Ciencia desde 1969, año en el que la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, una Asociación rigurosísima, la acogió en su seno y le dio el certificado de Ciencia.

Creo que es un problema de concepto. La gente, el pueblo en general no sabe lo que es la parapsicología, escuchan hablar de historias escalofriantes, de hechos insólitos, de lo que le pasó a un familiar suyo, de las cosas que le contaba su abuela, etc, y lo meten todo en el mismo saco.

Estamos en ello. Ojalá y algún día, nuestra querida Ciencia llegue a la Universidad, pero me temo que aún han de pasar muchos años. Desearía que los que tienen poder para hacerlo supieran de los trabajos que, desde hace décadas, se vienen realizando en numerosas Universidades en todo el mundo en este sentido.

Y advertir que en nuestro país no existen parapsicólogos titulados. No hay ningún Centro que otorgue esta titulación ya que, en España, no existe la Facultad de Parapsicología.

Hay centros, asociaciones, sociedades, etc, que imparten cursos (que en muchas ocasiones dejan mucho que desear) y que otorgan, al final de los mismos, un diploma o certificado, pero ese documento es papel mojado porque no acredita nada oficialmente de cara al Ministerio de Educación.

No hagan caso de los “charlatanes”, por favor, que hay más de uno suelto y que lo único que hacen es denigrar y desprestigiar la auténtica parapsicología. Presten atención a aquellos profesionales que verdaderamente saben de lo que hablan
 

 

Eres un gran conocedor de los aspectos más profundos de la conocida Sábana Santa que se supone sirvió de mortaja a Jesús de Nazaret, no obstante has escrito un libro que lleva como título “ La Sábana Santa de Turín”. ¿Qué grado de fiabilidad hay hoy en día para afirmar que Jesús fue el hombre que tuvo contacto directo con esa enigmática tela?

Mi libro está en proceso de reestructuración y posterior publicación. Aún me queda trabajo por hacer porque quiero presentar un buen trabajo y abordando puntos que nadie, que yo sepa, ha tocado nunca en ninguna publicación, así que para el libro habrá que esperar aún un poco.

Si casi en un libro es difícil responder a esta pregunta, imagínate en unas líneas, pero resumiré.

En mi opinión y sin ninguna duda, el “hombre” que aparece en la impronta de la Síndone es Jesús de Nazaret. Otra cuestión, que nos llevaría muy lejos, es saber cómo se produjo la imagen, de qué forma quedó plasmada su impronta en el lienzo.

Por muchos motivos, y que por razones de espacio es imposible narrar en esta entrevista, ese “hombre” no puede ser otro mas que Jesús de Nazaret. Algunos ejemplos: el casco de espinas (a ningún crucificado se le ponía), la lanzada en el costado, la forma precipitada de enterrarle sin rasurarle el pelo y embalsamarle como prescribía la Ley de Moisés, el polen, la mirra y el aloe presentes en el lino, el ungüento de nardo en la zona del pelo, etc, etc). Son muchos los datos que avalan esta hipótesis. No tengo la menor duda.

 

Las teorías que giran en torno a que Jesús no murió en la cruz y refrendadas en la novela de moda “El Código Da Vinci” ¿te parecen muy desencaminadas?

Decir que Jesús no murió en la cruz es un atentado contra la Historia. No me apoyo en la Teología para hacer esta afirmación sino en la propia Historia.

Hay una serie de consideraciones puramente históricas que envían al trastero, con mucha elegancia, a todos esos libros de moda que lo único que hacen es distorsionar la realidad histórica de lo que sucedió y manipularla descaradamente con el fin de sacar un producto atractivo al mercado editorial. Hablar de Jesús vende, todos lo sabemos. Es sobre el personaje histórico sobre el que más se ha escrito. ¿Pero cómo se escribe ahora? Distorsionando la realidad, diciendo que no murió en la cruz, afirmando que tuvo hijos con María Magdalena… Este tema me llevaría otro libro.

Los argumentos esgrimidos por estos autores oportunistas son absolutamente inconsistentes, sin ninguna base sólida, en algunos casos delirantes…

Es una pena que se manipule tan respetable figura para llenarse los bolsillos.

Mi opinión, como saben muchos de los visitantes de “Ángulo 13”, es que Cristo, sin duda, murió en la cruz (tal y como él profetizó en vida a sus Apóstoles por varias veces), y que ni tuvo relaciones sexuales con María Magdalena, ni se caso con ella ni tuvo hijos. Esa es la realidad histórica, lo demás es ser malicioso con fines que se alejan mucho del amor por la verdad.


 

Si te parece vamos a conocer un poco más a la persona. ¿Es posible hacer radio, TV, escribir artículos, libros etc. y no acabar loco?

Sí, es posible. Es cuestión de organizarse y buscar tiempo para todo. El tiempo debe siempre ser bien empleado. Desafortunadamente perdemos el tiempo, muchas veces, en cosas y actividades que no merecen la pena y que no nos aportan nada.

  Santiago, yo estoy convencido de que para tratar estos temas y enfrentarte a ellos de forma tan directa hay que pertenecer a una “raza especial”, la del genuino investigador. ¿Has sentido en alguna ocasión que una investigación te superaba?

No, nunca, aunque he de confesar que en el Palacio de Linares, en la madrugada del 5 al 6 de junio de 1990, sentí planear el fantasma del miedo muy cerca de mí. También era demasiado joven quizás…

¿De pequeño eras el “raro” (permíteme la expresión) en tu grupo de amigos por gustarte estos temas?

No, ni mucho menos. Yo iba para futbolista. Además tuve la suerte de que a mis amigos también les gustaban estos temas. Nunca tuve problemas en este sentido.

¿Comparte la familia tu gusto por estos temas?

Sí, afortunadamente. Mi familia está familiarizada desde hace años con todos estos temas.

Ahora y como es habitual, te invito a responder de forma breve una serie de preguntas cortas, ¿está dispuesto?

¿Un libro de culto?

“Kempis”

¿Un libro para no comprar?

“El Código da Vinci”

 

¿Que es lo que más asusta a Santiago Vázquez?

Fallar a los que esperan algo de mí, fallarme a mí mismo

¿Qué es lo que nunca falta en tu equipo de trabajo de campo?

Ante todo, verdadero interés y creer en lo que se está haciendo.

En cuanto a cosas materiales, una botella de agua de dos litros y cigarrillos

En vacaciones, ¿playa, ciudad o montaña?

Vivo entre montañas, así que playa

¿Eres “ratón de campo” o “ratón de biblioteca”?

Hago y he hecho las dos cosas. Investigo fuera y dentro.

Ahora, si lo tienes a bien, tienes que relacionar cada una de las siguientes palabras con la primera idea que te venga a la mente.

Guerra : Horror Cielo : Descanso Voz: Comunicación

Esperanza : Alegría Poder : Peligro OVNI: Curiosidad

Supongo que debes tener proyectos muy interesantes para este 2006 que se encuentra ya en su segunda mitad. ¿Podrías adelantarnos algo?

Sí. Estoy, como te he comentado anteriormente, trabajando en mi libro sobre la Sábana Santa y a punto de comenzar otro proyecto literario también.

Soy colaborador de mi buen amigo y compañero Iker Jiménez y colaboro con él tanto en Radio como en Televisión. Trabajo muy a gusto a su lado y con todo su equipo. Espero seguir trabajando en esta línea.

Mi gratitud por habernos atendido tan amablemente en Angulo 13. Mucha suerte.

 

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