Té, Café y Misterio: cuando las cosas se hacen bien

Té, Café y Misterio: cuando las cosas se hacen bien

© Juanca Romero Hasmen

En medio de la vorágine informativa en la que nos vemos envueltos, más supeditados a la información económica y política que a la de carácter amable y positivo, la mayor parte de los ciudadanos adolecemos en la actualidad de momentos de relax informativo y lúdico. Esos momentos en los que dejábamos pasar las horas con la única compañía de un libro, cada vez son más arqueológicos y menos viables en la sociedad del siglo XXI. Y es en medio de este impuesto campo de batalla en el que surgen proyectos divulgativos como el denominado “TÉ, CAFÉ Y MISTERIO”, punto de encuentro entre los amigos de la Historia y los enigmas, en el que de forma amigable y en el hábitat de una cafetería cualquiera de nuestras islas, se reúnen para conversar sobre algunos expedientes de nuestras islas. Los periodistas José Gregorio González, con su libro “Canarias Misteriosa”, Fernando Hernández, con “Taucho, la memoria de los antiguos”, y yo mismo, Juanca Romero, con mi último ensayo publicado “Catástrofe 77, el viaje interrumpido”, tomamos como eje conductor nuestras últimas publicaciones para que a partir de ahí, los amigos/as asistentes establezcan hilo directo y de forma multidireccional con todos los presentes.

Los periodistas José Gregorio González, Fernando Hernández y Juanca Romero

Los periodistas José Gregorio González, Fernando Hernández y Juanca Romero

Y como eso de preguntarme a mí mismo es algo que no suele quedar del todo bien, esta semana he querido charlar con los otros dos amigos autores, componentes de esta aventura divulgativa. Empiezo contigo José Gregorio: Llevas más de dos décadas dedicadas a la divulgación del misterio, ¿consideras que en la actualidad siguen existiendo las mismas luces y sombras sobre este importante y apasionante espacio del periodismo? J.G.G._ Creo sinceramente que hemos mejorado bastante. Aunque perduran mitos e ideas erróneas, en especial como consecuencia de la falta de pericia y recursos a la hora de acceder a la información, a diferencia de lo que sucedía hace un par de décadas, hoy estamos en disposición de comunicarnos mejor y más rápidamente con otros investigadores. Eso te brinda la oportunidad casi a tiempo real de cotejar datos, comparar notas, buscar más información sobre episodios parecidos y sobre las explicaciones planteadas a dichos casos. Hoy, como tú mismo compruebas a diario, los comunicadores e investigadores de hechos “misteriosos” podemos tener acceso directo a opiniones de cualificados expertos en las más diversas ramas de la ciencia y el conocimiento, que nos ayudan a comprender y comunicar con mayor precisión. Esa línea directa o democratización de los recursos te brinda la oportunidad de tomar contacto con enfoques muy diversos dentro de la ciencia, en los que lo misterioso no es algo a negar sino a comprender. Eso por un lado implica desmitificar algunos asuntos, y por el otro, argumentar por qué otros temas, continúan siendo un misterio. ¿Tienes la percepción de que estamos viviendo una fase en la divulgación de lo Insólito y las temáticas más controvertidas, mucho más formada y documentada? J.G.G._ Vaya, me anticipé un poco a ésta pregunta con la respuesta anterior. En líneas generales creo que los que nos dedicamos a esto hemos subido en los últimos años el listón, o al menos debemos esforzarnos cada día en hacerlo. Desde la experiencia y los recursos que manejamos, tenemos la responsabilidad de comunicar con más rigor, poniendo sobre la mesa y al alcance de la gente que nos lee, escucha, etc., la información disponible, con las dudas y las certezas incluidas. Y que conste que hay dudas y certezas a ambos lados: temas que han dejado de ser misteriosos y cuya comprensión resulta sumamente cautivadora, y otros que no ceden ni un milímetro a la cabezonería de quienes quieren trivializarlos.  Acabas de reeditar –con mucha información renovada- tu libro “Canarias Misteriosa”. ¿Es quizá la obra recopilatoria más completa de todas las que has escrito?, ¿Canarias tiene aún mucho que mostrar sobre estas temáticas? J.G.G._ Para mí este libro fue muy especial. Fue mi primer catálogo o inventario en el que pude mostrar lo diversificado que está lo misterioso en Canarias. Cuando me iniciaba en esto siendo un niño, y me leía todo lo que caía en mis manos, pensaba que había tenido mala fortuna al estar en Canarias, pues todo lo misterioso pasaba fuera de aquí: casas encantadas, grandes interrogantes arqueológicos, apariciones de ovnis, milagros, personajes prodigiosos, vampiros…Con el tiempo fui descubriendo por mí mismo que en nuestras islas teníamos episodios, nuestra propia versión canaria, de casi cualquier manifestación “extraña” que se daba en otros lugares. Al final resultó ser que por ahí afuera la gente dice, “que mala suerte no estar en Canarias”.   ¿Qué balance puedes hacer a raíz de los primeros encuentro celebrados de “Té, Café y Misterio”? J.G.G._ Francamente muy positiva, está siendo muy reveladora. Es un formato diferente, cercano, que permite una mayor interacción con la gente, donde se discuten y ponen en común, sin jerarquías, este tipo de temas. Son coloquiales y normalizadas, sin extrañas atmósferas que condicionan o intimidan. En un entorno respetuoso y cordial, afable, se habla de estos temas serenamente, con la normalidad con la que se abordarían otros asuntos. Nos ha permitido tomarle el pulso al interés y a las inquietudes, revelando también que hay misterios para rato. – Y llegados a este punto, toca tu turno de preguntas, Fernando: ¿Consideras que la historia de nuestros antiguos se ha contado mal a lo largo de los años? Y en caso de ser así, ¿crees que ha habido intencionalidad por parte de algunos sectores para crear esa desinformación? F.H._ El caso no es que se ha contado mal, que también, el caso es que la visión de nuestra cultura nativa siempre ha estado sujeta a estereotipos adaptados a  corrientes políticas sean esta de izquierdas o derechas. El franquismo pasó de puntillas en ciertos aspectos de los antiguos canarios, como el origen norteafricano de los mismos, en un intento interesado de no crear discrepancias con la visión del régimen fascista sobre la población como descendientes de los castellanos que iniciaron la conquista militar en el siglo XVI. Posteriormente esta ascendencia  norteafricana se magnifica con el independentismo de la década de los 70 para hacer una clara diferenciación y una búsqueda de raíces ancestrales. En cualquier caso, la investigación de nuestras antiguas poblaciones nunca debe estar condicionada por ningún tipo de perspectiva política, pues se incurre en la falta de imparcialidad, resaltando aspectos que concuerden con esa perspectiva cuyo resultado será básicamente un “circo cultural”.

Té, café y misteriosPirámides, petroglifos, cultos funerarios cercanos a la momificación… ¿Tenemos una cultura antigua ninguneada por culpa de algún tipo de complejo?, ¿por qué se habla con orgullo de otras antiguas civilizaciones como la maya, egipcia o azteca y de Canarias a penas se habla de cuidadores de cabras y comedores de gofio? F.H._ La a culturización que nuestros antiguos sufrieron después de la conquista no solo fue consecuencia del cambio drásticos en ciertos aspectos culturales. También la esfera espiritual toco de lleno a la población nativa intentando asimilar creencias y maneras de ser de los castellanos. Las nuevas autoridades coloniales con la complicidad eficiente de la iglesia católica trato de manera cruel de cambiar a los individuos desde el interior despojándolos de identidad y haciéndolos más “maleables” en su personalidad a los intereses de los castellanos. Por eso, algunos canarios, tratan de imitar modas y civilizaciones extranjeras en detrimento de nuestra cultura ancestral, la cual encierra a lo largo de las siete islas, conocimientos espirituales, lugares sagrados con orientaciones a fenómenos astronómicos precisos, que en nada desmerecen a otros lugares de idénticas características en el mundo. Aunque afortunadamente, estos aspectos están cambiando a pasos agigantados y los canarios actuales reivindicamos esas fisonomías culturales como parte de nuestras verdaderas raíces, las mismas que nos hacen libres de ataduras mentales y complejos culturales… La tercera edición de “Taucho, la memoria de los antiguos” acaba de llegar a la calle. ¿A qué crees que se debe el indiscutible éxito de tu obra? F.H._ La novela es una historia de personas como tú y como yo, con sus defectos y virtudes. Además su hilo conductor está alejado de esos condicionantes estereotipos de los que hablábamos anteriormente. Es la visión de los acontecimientos dramáticos de los procesos de la conquista desde la perspectiva de la población nativa; de cómo afecto a sus vidas y su forma de comprender la vida que junto a las tradiciones que se incorporan a la trama dan al lector otra actitud a la hora de ver nuestro pasado ancestral. Asimismo “Taucho la memoria de los antiguos” invita a sentirnos orgullosos de nuestras raíces como descendientes de aquellos a los que en un determinado ciclo de nuestra historia se le “secuestro” la voz. Creo que básicamente en ello se fundamenta la notoriedad que ha tenido la novela. ¿Encuentros como estos denominados “Té, Café y Misterio”, son algo más que reuniones para hablar de libros? F.H._ Pues son una manera amena de interactuar con tus lectores. Este tipo de actividades te hacen tomar el pulso y las inquietudes de quien te otorga el beneplácito de adquirir tu obra, saliendo de esos circuitos estamentales que no permiten un acercamiento a las personas para explicarles tus últimas investigaciones y que él te exponga  de manera intima sus vivencias en cualquiera de las temáticas que se presentan en estos encuentros y creo que en gran medida el éxito de estos encuentros radica en su fórmula próxima al lector.

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