VIAJE ASTRAL

Entrevista con el periodista y escritor, José Gregorio González

VIAJE ASTRAL

© Juanca Romero Hasmen

Un Viaje Astral para muchos suena a auténtica ciencia ficción, a una especie de trance en el que la persona poco menos que sufre un proceso de alucinaciones o recuerdos de sueños inconcretos. Pero en realidad se trata de una cuestión bien distinta. Esta semana he querido sentarme a compartir un café con el buen amigo periodista y escritor José Gregorio González, autor de una voluminosa obra literaria referida a grandes enigmas y misterios, especialmente de nuestro archipiélago, y que en esta ocasión se ha atrevido con un libro que no dejará de sorprendernos desde el primer instante en el que nos adentremos entre sus documentadas páginas. La obra lleva como título genérico “Cómo realizar un viaje astral” (Libros Cúpula), y sobre el recién estrenado libro hablamos con su autor.

"Cómo realizar un Viaje Astral", libro de José Gregorio González

“Cómo realizar un Viaje Astral”, libro de José Gregorio Glez.

¿Qué es exactamente un viaje astral? -Es una experiencia en la que el sujeto que la experimenta tiene conciencia, más allá de toda duda razonable, de que una parte pensante de su ser ha abandonado transitoriamente su cuerpo físico. Se percibe en estado de desdoblamiento, con su conciencia proyectada fuera del cuerpo… lúcida, pensante, receptiva, capaz de recordar… Pasado un tiempo, el “segundo cuerpo” se vuelve a reintegrar con el físico, con el que se ha mantenido enlazado a través de lo que la jerga especializada llama “cordón de plata”.

¿Durante un viaje astral, se tiene control sobre los sentidos (tacto, olfato, etc.)? -Este es un tema bastante interesante, en la medida en la que cada día se discute más el componente “subjetivo” del mundo que construimos a partir del procesamiento de la información sensorial que recibimos. Respondiendo a tu pregunta, los viajeros del astral describen una amplificación de sus sentidos, especialmente de la vista, oído y tacto. Algunos hablan de una simultaneidad o entrelazamiento sensorial, de algo parecido a la telepatía, etc.

¿Consiste esta experiencia en un viaje hacia otro plano de la realidad, un mundo paralelo u otra dimensión…? -La inmensa mayoría de las experiencias parecen desarrollarse en nuestro mundo físico, de manera que la conciencia fuera del cuerpo “se mueve o flota” en este plano. La persona proyectada en astral ve su cuerpo físico desde fuera y percibe a quienes están a su alrededor, por ejemplo a su pareja o al personal médico en el caso de proyectarse durante un trance vital. Cuando dominan la habilidad, dicen ser capaces de ir de un lugar a otro, de forma casi instantánea en muchos casos, o con ciertas dificultades en función de la distancia, ubicación del destino, etc. Esto es lo habitual, pero después tenemos a viajeros astrales que dicen viajar a otras dimensiones, encontrarse e interactuar con seres y escenarios espirituales, etc.

¿Existen peligros para la persona que se ve inmerso en una de estas experiencias? -Revisando la bibliografía existente, el impacto más frecuente es el miedo o pánico inicial que se experimenta al verse así mismo, y que tiene que ver con el miedo a la muerte. Es algo pasajero, de la primera vez, y que una vez superado permite disfrutar y recrearse en estas experiencias, e incluso experimentar un cambio de actitud vital muy positivo al despojarnos de un miedo.

Algunas escuelas esotéricas que se han ocupado del viaje astral y de las supuestas formas de vida que habitan otros planos, se han referido a la posibilidad de tener encuentros con seres poco agradables, pero que en cualquier caso no supondrían un peligro. Dicen que eso depende de nuestra actitud e intencionalidad, de forma que sería una cuestión de semejanza. Personalmente recomiendo abordar su práctica cuando gocemos de cierto equilibrio en nuestras vidas, evitaremos perder mucho tiempo buscando serenidad y concentración, y desde luego, evitar hacerlo en momentos y lugares en los que podamos ser interrumpidos para evitar brusquedades y sobresaltos.

¿El viaje astral se produce de forma casual o es siempre un ejercicio inducido? -Todas las encuestas y estudios realizados hasta la fecha revelan que la mayoría de los casos son espontáneos y en muchas ocasiones únicos, es decir, que no se vuelven a repetir, como sucede por ejemplos en las experiencias extracorpóreas asociadas a un cuadro de crisis vital o de muerte clínica. Sin embargo, ha quedado demostrado que algunas personas dominan de forma innata o adquirida esa habilidad, y que con el entrenamiento adecuado, otros pueden lograr cierto control sobre el mismo.

¿Se puede quedar una persona “perdida” en un viaje astral? -Parece que no es posible. Algunos viajeros célebres se han visto envuelto en “dificultades” y siempre han regresado, atraídos a sus cuerpos físicos por ese cordón de plata al que antes nos referíamos. Querer regresar es regresar en las proyecciones astrales.

¿De qué depende la duración de un viaje astral? -El tiempo y el espacio parecen verse alterados y las percepciones son mucho más ricas e intensas. En esto ocurre un poco como en los sueños, el tiempo funciona de otra manera, pero con la diferencia de la plena conciencia que tiene el viajero astral durante su experiencia. Algunos son capaces de ponerles punto y final a voluntad, y a la mayoría se les acaba el viaje astral sin que puedan evitarlo o la experiencia de diluye en un sueño posterior.

José Gregorio González, uno de los autores más destacados del archipiélago canario

José Gregorio González, uno de los autores más destacados del archipiélago canario

¿En qué punto se encuentran los avances en el estudio de estas experiencias? -Hasta donde conozco, no hay en ninguna investigación de envergadura dedicada a estudiar específicamente este fenómeno. La más cercana es el Proyecto Aware promovido por el cardiólogo San Parnia, en el que colaboran decenas de hospitales de diferentes países y que busca pruebas objetivas de las experiencias extracorpóreas en pacientes que sufran paradas cardiorrespiratorias en las urgencias hospitalarias En el otro extremo la más reciente fue impulsada en Suiza por Olaf Blanke, quien buscaba replicar las sensaciones y percepciones del viaje astral mediante simulaciones por ordenador. Consiguieron algunos resultados con la sensación de ubicuidad, pretendiendo sin éxito dar carpetazo al asunto.

Creo que en estos momentos se están dando pasos muy importantes para articular un modelo teórico dentro de la ciencia, teniendo en cuenta el mundo cuántico, que será esencial para diseñar explicaciones y desarrollar futuras y determinantes investigaciones sobre éste y otros fenómenos parapsicológicos.
Sin duda, existen diferentes técnicas para desarrollar estas experiencias.

¿Cuál consideras que es la más efectiva o aceptada? -Cada uno tiene que encontrar la propia, pero la inmensa mayoría pasan por controlar la relajación y la visualización, así como tener cierto nivel de recuerdo y dominio de los sueños. Algunas técnicas apuestan por generar estados de saturación física que faciliten la separación y otras trabajan más el fenómeno del “sueño lúcido”. En todos los casos, hay que ser persistente en la práctica para ver algún resultado.

Eres un autor con amplio bagaje en las temáticas controvertidas o relacionadas con el misterio. ¿Qué aporta “Cómo realizar un Viaje Astral” que no lo haya hecho otras obras sobre este tema tan concreto? -He pretendido hacer una puesta al día de lo que se sabe sobre el fenómeno, intentando hacer comprensible la diversidad de experiencias que han sido aportadas por muchos viajeros del astral. En este sentido es un completo, actualizado y comprensible resumen de lo que se sabe sobre este tema, de las certezas e interrogantes que acuna, de su conexión con otros fenómenos y de la verdadera dimensión que hay detrás del mismo. Más allá de lo anecdótico, estamos ante algo que sugiere la no localidad de la conciencia y eso es algo bastante rotundo y desestabilizador.

¿En tu nuevo libro, nos vamos a sorprender con…? -Entre otras cosas descubriendo lo frecuente que es este fenómeno entre la población, pero también conociendo las evidencias acumuladas sobre la realidad del mismo más allá de las hipótesis que intentan reducirlo a distorsiones de la percepción. Finalmente al lector puede sorprenderle bastante las implicaciones trascendentes que tiene algo que, en principio y desde el desconocimiento, puede parecer anecdótico y pintoresco.

Gracias por atender a los lectores de la página Angulo 13 en DIARIO DE AVISOS.

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